Dramática situación se vive en Puerto Rico tras el paso de María

Sociedad Escrito por  Lunes, 25 Septiembre 2017 21:46 tamaño de la fuente disminuir el tamaño de la fuente aumentar tamaño de la fuente 0
Valora este artículo
(0 votos)

El dramatismo de las noticias que llegan desde los países caribeños por el paso del poderoso huracán María, a escasos días del paso de otro ciclón, llamado Irma, acentúan las contadas por el mercedino Alejandro Amado, quién vive en la isla desde el año 2001.

Alejandro, nació en Mercedes y vivió aquí hasta los 28 años. Hace 16 años que vive en Puerto Rico y como bien él dice, tiene el corazón compartido entre Argentina y Puerto Rico. Vive con su esposa, Sandra de Jesús, portorriqueña.

Puerto Rico, es un Estado Libre Asociado, no incorporado estadounidense con status de autogobierno.

Como se sabe, apenas días atrás, pasó por esa isla el tremendo huracán María. Alejandro no ha tenido que vivir nunca antes el hecho de experimentar el paso de un huracán de tal magnitud, grado 5, el máximo, dicen los entendidos. Pero que finalmente, y al paso por el país boricua, fue de grado 4, con un máximo de 250 km, y un mínimo de 220 km por hora, según la CNH (Centro Nacional de Huracanes, de EE.UU). Hace 80 años que Puerto Rico no sufría el paso de un huracán de tal potencia. Al día viernes, se supo, en Puerto Rico fallecieron 15 personas, lo que hace que ya se hayan producido 35 muertes en el Caribe al paso del ciclón y hubo 700 rescates. Lo peor no fue el ciclón, sino lo que vino después, inundaciones, destrucción e incomunicaciones. El gobernador de Puerto Rico, Ricardo Roselló, la calificó como “la tormenta más devastadora del siglo”. Las personas fallecidas, según el diario local “El Nuevo Día” en base a los reportes oficiales, son 8 personas que se ahogaron en la localidad de Toa Baja (norte de la isla). Tres hermanas de edad avanzada que fueron sepultadas por un alud de tierra en Utuado (centro de la isla). Y otras cuatro personas fallecieron en distintos municipios en episodios relacionados al paso del huracán.

Alejandro, contó vía una transmisión en vivo a través de las redes sociales a escasas horas del momento más potente del huracán, la necesidad de mostrarle a su familia y amigos, cómo era vivir esa experiencia, de mostrar el paso del huracán desde el garaje de su casa, para que todos se queden tranquilo, que su vivienda soportaría semejante fuerza del viento. A las 2 de la mañana del miércoles se cortó la luz – hay sólo una hora menos respecto a nuestro huso horario - y en ese último video – enviado minutos antes del mediodía de Argentina -, contó también que ya estaban conviviendo con el ruido de los motores de los grupos electrógenos.

Faltaban dos horas para el paso de los vientos más fuertes, y ya las antenas y postes se veían caídos, los árboles prácticamente pelados, sin sus copas, y los cables en las calles casi en su totalidad cortados. Para darle más dramatismo a la situación, a medida que iba terminando la transmisión, la voz del mercedino llegaba cada vez más distorsionada. Lógicamente, la charla mantenida fue apenas a horas del paso del huracán. Los fuertes vientos no sólo cortaron las comunicaciones, sino también la posibilidad de tener energía eléctrica.

En diálogo con el programa “De 9 a 11”, por la 99.3 Mhz, Amado dejó la tranquilidad para los conocidos, diciendo que ese país está en el camino de los huracanes, y que las construcciones están hechas para soportar la magnitud de vientos que se aguarda. Alejandro vive en el sur de la isla, en un pueblo llamado Santa Isabel. La isla tiene 100 km de ancho, por 35 km de alto. El ojo del huracán, es casi del tamaño del ancho de la isla.

El principal problema que van a tener que afrontar, es la cantidad de agua, dado que al ser isla, están rodeados del océano Atlántico y el mar Caribe. Los pueblos costeros corren riesgo de ser inundados, ya que se esperan marejadas altas.

En los días previos, y desde el huracán anterior (Irma), “estuvo lloviendo mucho, y el piso ya está saturado, con mucha humedad. Por suerte, el huracán anterior al llegar pasó por encima del océano. Apenas afectó a las casas más vulnerables de la zona norte de la isla. Hubo muertes, pero la mayoría fue por negligencia. Desde el gobierno ponen mucho énfasis en explicar dónde esperar al huracán, porque al momento de la tormenta, a nadie van a ir a rescatar. A nadie”, recalca.

“Santa Isabel es una ciudad costera, relata el mercedino, estoy a 15 cuadras aproximadamente del mar Caribe, que es más tranquilo que el océano Atlántico. Los mayores inconvenientes los tienen quienes viven a la orilla de la playa. A ellos si los mandaron a evacuar. El mar Caribe tiene olas muy bajas, pero sí tiene crecida y de no más de 100 o 150 metros, hacia adentro de la isla”.

Ya sobre el fin de semana, se supo que Puerto Rico entraba en alerta ante la posibilidad que ceda una de las represas en el dique del Lago Guajataca. Que por tal situación, debieron evacuar ciudades cercanas al lago, que se encuentra en el noroeste de la isla. Las ciudades que debieron ser intervenidas, son Isabela, San Sebastián y Moca. Lejos de la ciudad en la que vive el mercedino –Santa Isabel-, ya que es bien al sur, en el centro de la isla.

Durante la charla, se podía oír el ruido de taladros y el martilleo resguardando las ventanas de los vientos, colocando tapas de madera. “En los supermercados se vació las góndolas de botellas de agua, de comidas enlatadas y de hielo. El principal problema será el tiempo que estaremos sin luz, y por lógica, sin comunicaciones. Se asegura que como mínimo, estaremos 2 o 3 semanas sin energía, y hasta 5 meses, como máximo. Hay lugares en que los cables están soterrados, pero la mayoría, es aéreo. Tampoco habrá agua, que es por medio de bombas eléctricas”, graficó.

Contó además, que nunca vivió una situación así, pero ya se está anunciando que al día siguiente, llegarán brigadas de los EE.UU a intentar restablecer la energía eléctrica y con la ayuda necesaria para la gente.

El mercedino, contó que “a mi familia ya le dije que vivo en un lugar seguro, en una casa preparada para soportar el huracán. Creemos que estaremos bien, y si no, hay más de 400 refugios en la isla. No creo que sean necesarios. Estaremos incomunicados un tiempo. Las antenas de telefonía, están en el centro de la isla, en las montañas. Son muy vulnerables por la altura. No creo que resistan. Espero que la incomunicación sea lo más corta posible. TN ya envió periodistas a Puerto Rico. Lo material tiene solución, espero que el huracán no se cobre vidas”.

Se estima que en la isla de Puerto Rico, hay alrededor de 1000 argentinos, y Amado es el único mercedino. Lo más cercano, fue haber conocido a un argentino que era de San Antonio de Areco, pero no volvió a verlo desde hace un buen tiempo.

A modo de añoranza, Alejandro se despidió asegurando extrañar las mañanitas de café en “El Cabildo”, con Fernando, Claudio, y el resto de los chicos. “Pero que se queden tranquilos, estamos todos bien, y espero volver a comunicarnos normalmente a la brevedad”, finalizó.

Visto 304 veces

Deja un comentario

Asegúrate de llenar la información requerida marcada con (*). No está permitido el Código HTML. Tu dirección de correo NO será publicada.

Suscripción

Para recibir el Semanario envienos su suscripcióm a traves de correo, facilitándonos los datos. Y a la brevedad lo contactaremos. Tambien puede escribirnos en la sección contacto, por sugerencias, o lo que usted crea conveniente.

Twitter