EVANGELINA CABRAL

Valora este artículo
(0 votos)

“Soy feliz porque hago lo que me gusta en materia laboral y por el otro lado, estoy a punto de cumplir con el mandato de la sociedad, jurando como edil. Si eso sumado a mi familia, no es felicidad…”.

Evangelina Cabral, 42 años de edad, licenciada en administración y contadora pública. Casada con Martín Manuel Piccolomini (44), licenciado en administración y empleado. Tres hijos Juan Esteban (Cabral) (25), Mateo (14) y Santino (12) (Piccolomini. Hoy nos cuenta algo de su familia, su trabajo, sus  experiencias, sus gustos, sus cosas…

¿Tu familia…?

Somos cuatro hermanos y yo resulté la primera en llegar a este mundo. Me sigue Esteban (40) que es abogado y trabaja en el Poder Judicial. Después llegó Mariano (36), de la misma profesión y empleo y cerró el listado Ma. Emilia (33), que trabaja en un comercio local. Nuestros padres son Norberto, al que sus amigos tratan de “Pirulín” y es jubilado del Correo Argentino y Nora Lapenta, docente y jubilada del Servicio Penitenciario de la Provincia. Mis tres ahijados son Romina Lettieri, Faustina Cabral y Galo Cartasegna, estos últimos también sobrinos, como otros cinco que son Pilar, Esmeralda, Catalina, Valentina y otra Catalina.

¿Limites en casa…?

Los hubo y recordados por papá la mayoría de las veces. Siendo cuatro, una multitud por cierto, debimos seguramente tener bien presente los límites y ha sido él, quien los marcaba, más que mamá que también tuvo lo suyo. 

¿La relación con tus hermanos…?

Cuando fuimos chicos nos matábamos, por decirlo de alguna manera, pero hoy somos muy unidos y además nuestros hijos también lo son entre todos ellos. Por otro lado, siendo la mayor, he sido en alguna medida, la que tuvo que jugar el papel de mamá y además me recuerdo muy mandona, de modo que los he vuelto locos seguramente.

¿Tu barrio…?

Mi barrio de nacimiento es el centro de la ciudad, con nuestra casa en calle 20 entre 23 y 25, lo que de alguna manera limitaba nuestros juegos al aire libre y eso hizo que mis amistades surgieran de los mismos compañeros de la escuela, como Florencia Bani, Flavia Vila, Guadalupe Asenzo…(siguen) con quienes nos reuníamos en la quinta de Elsa y Hugo, papás de Florencia, disfrutando de esos maravillosos e inolvidables momentos.

¿Tus estudios…?

Pasé los años de primaria y secundaria en el Colegio de San Antonio, en el que mis compañeros, sumados a las chicas que nombré, fueron entre otros, Laura Paglieri, Elisabet Carrizo, Laura Rossi, Diego Frediani, Sebastián Spaltro, Fernando Viscardi …(siguen). Por el lado del cuerpo docente, en él estuvieron Ricardo Tabossi, “Carlítos” Pérez, “Juanita”  Ganduglia, Susana Valdéz, Roxana Neila, Susana Larroque…(siguen).

¿Eras buena con los estudios…?

Debo decirte que he sido buena con los estudios, sin que en casa se me tuviese que controlar o exigir, porque el colegio no ha sido para mí una carga y por el contrario me gustaba preparar las tareas y marchar diariamente para reunirme con mi grupo de amigos. Por suerte mis hijos han salido “en eso” parecidos a mí y disfrutan de las horas en su colegio.

¿Fuiste mamá siendo alumna del último año del San Antonio…?

Es cierto y recuerdo vivencias muy especiales, ya que al quedar embarazada de mi primer hijo, Juan Esteban, estaba cursando el último año del secundario y yo misma traté de cambiar de colegio, pero el Rector  del San Antonio, que era “Carlitos” Pérez, no me lo permitió y me retuvo. Te cuento que Juan llegó en julio de ese 1992 y una semana después de ese momento tan especial de mi vida, volvía a clases, perdiendo solamente una semana de asistencia. Fue algo maravilloso que Dios me regaló. Recuerdo y siempre lo cuento, que como lo hacen las mamás en sus trabajos, yo salía para amamantar a mi bebé o por otras cosas, pero regresaba a la escuela a jugar mi papel de alumna regular.

¿Qué te sedujo de la carrera que finalmente seguiste…?

Desde muy chiquita me dije y afirmé que cuando fuera grande sería contadora como mi padrino Marcelo Lagos. Lo cierto es que decidí mi suerte e ingresé a la UnLu para seguir la licenciatura en administración, lo que hice sin trabajar durante el primer año. De allí en adelante y, viviendo con mis viejos y mi hijo, continué con los estudios, pero ya trabajando.

¿En qué…?

El hermano de Marcelo Lagos, Benjamín que por entonces era abogado y Juez, me contactó con los doctores Hugo Marcelli (f) y Julián Oliva para trabajar en su estudio de calle 26 entre 29 y 27, frente a plaza San Martín. Estuve un par de años, para emplearme con los arquitectos Daniel Apecetche y Jorge Swinnen, administrando sus obras por igual tiempo. Luego concreté mi tercera ocupación en la empresa de Daniel Pavoni y Raúl Barnetche (distribuidora de cerveza). Tras dos años también, creo, y por estar muy agotada decidí dedicarme a los estudios restantes y por supuesto a mi hijo.

¿Compartiste tus estudios universitarios con mercedinos…?

Claro que sí y uno de ellos es mi esposo Martín. Entre los restantes, “Pendo” Testa, Pablo Laresca, Guillermo Batistini, Rosita Roseo, Mariano Rodríguez (siguen).

¿Qué pasó ya recibida…?

Pude ingresar al Servicio Penitenciario de la Provincia de Buenos Aires. Lo que pasó fue que mamá viajó a la Jefatura en La Plata y se entrevistó con el Jefe de la Institución, que sin que ella dijese nada, le inquirió “…Señora, Ud. vino a solicitarme algo…? a lo que ella le dijo que deseaba mi nombramiento en el servicio. Fue entonces que como yo tenía todos los estudios y trámites realizados, cuando me llamaron solo tuve una entrevista con la sicóloga y me nombraron, ingresando entonces en abril de 2003, cuando ya era licenciada y al año siguiente me recibí de contadora pública.

¿Ya conocías el lugar donde comenzaste a trabajar…?

Claro que lo conocía y mucho, porque siendo también muy chica, más de una vez mamá me llevaba o yo la acompañaba a su trabajo de Asistente Social en la U.5. y además visitaba a mi padrino (Marcelo), al que hoy he reemplazado como contadora de la misma. Lejos de sentir alguna angustia o cosa parecida las rejas y patios de encierro en los que viven los internos, eso lo tomé desde toda mi vida, como una cosa real y a la que deberíamos conocer todos un poco. Eso mismo me ha pasado cuando acompañaba a mamá por los informes ambientales que ella realizaba, precisamente en barrios no muy sociables.

¿Y tu ingreso a la política…?

Ha sido sin duda alguna, al menos para mis percepciones, una consecuencia de las distintas vivencias personales. Lo que te decía respecto de mis salidas con mamá, las visitas a la cárcel y tantas otras cosas, me hicieron prestar mucha atención a las propuestas que desde los distintos gobiernos se hacen y luego terminaron siendo incumplidas. Tengo una imagen que no se me ha borrado con el tiempo ni con mis propias experiencias. Es de cuando visitamos  con mamá, un barrio carenciado y en plena tarea de ella, pedí poder pasar al baño en la casilla donde estábamos. Me indicaron el lugar y me encontré con la peor realidad que a veces ignoramos o lo que es peor aún, miramos para el otro lado. Estoy segura de que se puede mejorar y mucho, desde el lugar en que estemos y si es dentro del sistema político más todavía. Pese a que alguna vez me dijeron que yo no tenía el “perfil de penitenciaria”, que nunca entendí (..?), lo cierto es que siempre me he sentido y me siento muy cómoda con mis responsabilidades.         

¿Por eso lo de hacer política…?

Claro, porque cuando quise acordarme me encontré con una participación que me llevó a verme involucrada hasta las manos, hasta que llegó el momento del armado de las listas de candidatos y se me ofreció ocupar el segundo lugar en el frente Cambiemos por el lado del PRO. Hoy, me parece mentira pero es así, voy a asumir como concejala próximamente y me siento muy orgullosa. Digo y quiero ratificar mi compromiso con la sociedad en todo lo que deba hacer cuando me sume a mis pares en las comisiones a las que arribe. Estoy segura de que pasaré por hacienda. 

¿Cómo nació tu relación con Martín, tu esposo…?

Como dije, fuimos compañeros en la UnLu, pero no hubo nada entre nosotros durante los dos primeros años. Un día en que viajaba dejando mi bicicleta en casa de una amiga para tomar el tren, allí estaba Martín. En un descuido un muchacho me hurtó la bici y se produjo un alboroto, pero pese a que Martín no fue el “héroe” de la jornada porque la recuperó de manos de otros, fue allí donde nació nuestra relación sentimental. Nos pusimos de novios el día de la Madre de 1998 (18 de octubre). Quedé embarazada de Mateo y decidimos casarnos, lo que hicimos por civil el 30 de abril y por iglesia en San Patricio, el 1º de mayo (día de Trabajo). Nuestra luna de miel la postergamos hasta el siguiente abril, 2004, viajando entonces a Bariloche. De regreso y teniendo ya nuestra propia casa en 32 Bis y 133, allí nos instalamos.     

¿Cómo son tus hijos…?

Juan es sociable y bastante porfiado. Para todo aplica “dos tiempos”. Mateo es perfeccionista como yo y obsesivo con sus cosas. Por el lado de Santino  te digo que es muy sensible, cuida del medio ambiente y tiene muchas cosas en su cabeza.

Fuera de Juego:

Soy hincha de Boca Juniors.

Me gusta comer de todo y el vino lo prefiero Blanco.

Me reconozco de poca paciencia pero trato de regularlo. Es el defecto que sé que tengo entre tantos otros seguramente.

Soy perseverante y no bajo los brazos fácilmente.

Martín tiene el SÍ a flor de piel y no sabe decirme NO, aunque lo merezca. siendo por supuesto un gran padre y compañero.

Suele dispersarse un poco, pero eso no es para nada algo negativo.

Me hubiese gustado jugar bien y trascender en el Tenis. Federer (Roger) y Gabriela Sabatini, son mis dos referentes preferidos.  

Visto 1547 veces
Hector Espina

Email Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Deja un comentario

Asegúrate de llenar la información requerida marcada con (*). No está permitido el Código HTML. Tu dirección de correo NO será publicada.

Suscripción

Para recibir el Semanario envienos su suscripcióm a traves de correo, facilitándonos los datos. Y a la brevedad lo contactaremos. Tambien puede escribirnos en la sección contacto, por sugerencias, o lo que usted crea conveniente.

Twitter