MARIANGELES RODRÍGUEZ

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“Hace 20 años que trabajo para la misma empresa, “Prodelimp” en la que atiendo la parte administrativa. Soy fanática de River  Plate y voy muy seguido al Monumental y sigo al equipo por el interior”.

Mariangeles Rodríguez, 44 años, empleada, en pareja con Higinio Saavedra 63), dedicado a la construcción. Un hijo que se llama Santiago (Liegl) de 20 años de edad que estudia la carrera de derecho en la U.B.A. Hoy nos cuenta algo de su vida, su familia, sus experiencias, sus gustos, sus cosas… 

¿Tu familia…?

Soy la menor de tres hermanas. Miriam Marcela es la mayor, tiene 58 años, es abogada e integra como juez. un tribunal en el Poder Judicial de Mercedes. María Eugenia es el nombre de la segunda de nosotras, tiene 57 años, es soltera y trabaja en la empresa Telefónica. Miriam tiene un hijo con Francisco Lilo, llamado Martín Alejo (23) que es mi ahijado. Mi  otro ahijado es Facundo (12), hijo de Juan Carlos Cardinale y Anastasia Rempel . Mi padre falleció a los 65 años en 2000. Él se llamaba Miguel Ángel era jubilado del Ministerio de Trabajo de la Nación y fotógrafo profesional. Mamá se llama Graciela Zunino, tiene 82 años y es docente jubilada. Soy ahijada de Clementina Migliorini y Federico Anselmo (f).

¿Tu barrio…?

Nací, crecí y sigo hasta hoy, vivo en la misma casa de siempre, que fuera la vivienda de toda la familia inclusive hasta hace unos meses en que por razones de salud, mi madre ya no está ocupándola.

¿Hubo límites en casa…?

Los hubo y generalmente marcados por papá, que nos brindó siempre el más grande amor del mundo al igual que mamá, pero cuando se debían poner las cosas en su lugar, él lo hacía.

¿Amigos de juegos en ese tiempo…?

Muchos claro, pero en especial han sido Karina Mazza, las tres hermanas Brown, Marcela, Mónica y Diana entre algunas otras…

¿Buena relación con tus hermanas..?

Siempre nos hemos llevado muy bien y debo decirte que ellas me dicen que dado la diferencia de sus edades con la mía, fueron más tías que hermanas y es cierto. Recuerdo que cuando yo empezaba a transitar el tiempo de mi niñez, Miriam por ejemplo, ya estudiaba en la facultad y “Magui” trabajaba.  Pese a todo, creo no haber sacado ventajas con eso de ser la menor.

¿Dónde cursaste tus estudios…?

Pasé todos esos años, desde el jardín de infantes, pasando por la primaria y el secundario en la Escuela Normal “Justo José de Urquiza”. Allí han sido algunos de mis compañeros en las distintas etapas, Guillermo San Martín, Santiago Bereterbide, Alejo Pérez Carrera, María Ana Chapuis. Andrea Fiorelli, Flavia Pauwels. María Isabel Igon, Alfredo Lares, Máximiliano Guinot y etc. Por otro lado, en el cuerpo de docentes estuvieron entonces entre otros Rafaela Valenti, Otilia Distéfano, “Goga” Siri, Juan Carlos Lopardo, Margarita Bonet…(siguen).

¿Fuiste buena en la escuela…?

Debo decirte que he sido de la buenas, porque además de los controles que en casa se hacían, de parte de mis padres y mis “tías” (se ríe) no me disgustaban las cosas de la escuela. A lo largo de tantos años no debí rendir ninguna materia.

¿Tu grupo de amigos en la adolescencia…?

Fueron varios de mis compañeras de escuela también estuvieron Gastón Meccia, Juan Pablo Andrés, los hermanos Argoitía, Daniela Swysen, María José Pisoni, y María Pía Révora entre algunos otros. Hoy me sé reunir con Nélida, Roberto, Isabel, Claudia, Juan Carlos, Anastasia y varias otras lindas personas.  

¿No quisiste seguir estudiando o lo hiciste…?

Te cuento que no bien egresé de la Normal con la promoción de 1991, decidí seguir la carrera de veterinaria y estando enterada de que la de Tandil era una buena universidad, para allá partí.

¿Me contás…?

Ya decidida y con el apoyo de mis padres que fueron incondicionales en todo, me instalé en una pensión tandilense y comencé con lo que sería el CBC durante ese 1992. Superado ese año me inicié en la carrera y cursé los dos años siguientes, 93 y 94, con el ritmo normal de la regularidad, pero ya al año siguiente las cosas cambiaron y poco a poco comencé una suerte de desapego a los estudios, quizás al sentir en baja mi vocación, que posiblemente no haya existido verdaderamente tal.

¿Padeciste el desarraigo…?

Es imposible no sentir esas cositas propias del alejamiento de lo de cada uno, pero creo que por mi forma de ser, me adapté a vivir lejos y sola de buen modo. Por naturaleza soy independiente y eso influyó para que el desarraigo no fuera demasiado pesado.  

¿Qué hiciste…?

Bajé notablemente mi rendimiento en los estudios y todo se precipitó al quedar embarazada de Santiago, que llegaría a mi vida estando ya en casa.

¿Alguna vez te arrepentiste de esa decisión de dejar los estudios..?

Para nada y te digo que a partir de esos momentos de mi vida, dediqué toda ella a mi hijo Santiago, que llenó de alegría a mi familia y a mí.

¿Cómo siguieron tus cosas…?

Increíblemente, apenas unos días después de estar en Mercedes, Juan Carlos (Cardinale), que tenía su distribuidora en el local pegado a casa, me ofreció empleo, lo que me vino excelentemente bien. Por supuesto es que lo acepté y recuerdo una de mis primeras experiencias.

¿A ver…?

Juan Carlos se fue de vacaciones apenas yo estuve en el negocio y dejó todo a mi cargo, que dicho sea de paso no era de atención al público, y se trataba de la distribución de los productos de la empresa. Te digo que ya estaba a cargo de las ventas “Cacho” Tessore que sigue como compañero y Darío Di Catarina, que era el repartidor en la firma. Casi de inmediato y estando sola, llegó al negocio un inspector de D.G.I., que me pidió que le sacara el tique de las ventas y yo no sabía siquiera prender una P.C. Lo cierto es que pensando que el señor no me llegaría a creer, le dije algo así: “Si usted sabe hacer lo que me pide, hágalo usted mismo” y así fue.

¿De qué año estás hablando…?

Ese tiempo de mi vida fue a partir de 1998 y estuve prácticamente sola a cargo del local, creo que por unos cinco años. Lo cierto que es que me hice de experiencia y de a poco tomé responsabilidades mayores, hasta que ya en 2008, se produjo la apertura del local y los depósitos de 39 y 26, lugar en el que estamos hasta hoy mismo.

¿Dejaste la atención al público…?

Claro, porque al ir asumiendo distintas tareas, dejé la atención al público y tengo todo lo administrativo, que por otro lado me gustan mucho más. Actualmente en la empresa somos 20 y yo hago un poco de todo. Tenemos horario cortado de lunes a viernes y los sábados medio día.

¿Qué haces los fines de semana…?

Mucho tiempo usamos con Higinio esos días para viajar por ejemplo a Buenos Aires a pasear, recorrer lugares, almorzar y todo lo que se pueda. Ahora, como Santiago está toda la semana allá y viene los sábados, vamos menos para poder esperarlo y estar con él más tiempo.

¿Cómo se conocieron con Higinio…?

Como no podía ser de otra manera, en la cancha de River, del que Higinio es tan fanática como lo soy yo. Resultó que cuando Santiago era chiquito quería conocer el Monumental y se dio un día en que me habían regalado entradas para ver a River y Colón de Santa Fé y para poder ir, averigüé en qué hacerlo y me dieron con Higinio que era ya presidente de la filial y organizaba los viajes a River. Alli nos conocimos, pero nuestra relación comenzó unos cuántos años después.

¿Santiago se hizo de River…?

Es mucho más fanático que nosotros. Te digo por ejemplo que dejó de dar una materia, para no perderse la final de River en Japón. Actualmente los tres vamos a Mendoza, Rosario o Santa Fé para seguir la campaña.

¿Cómo es Santiago…?

Es muy inteligente y responsable. Administra muy bien su dinero, y sabe ahorrar, tanto que el año pasado se fue por un mes al sur y lo hico con el dinero suyo y un poco, muy poco que le di yo. Si le regalan plata, no gasta más de la mitad, el resto lo guarda. Vive solo en Recoleta y camina hasta la facultad para ahorrarse el pasaje. Tiene esa virtud que yo no poseo.

FUERA DE JUEGO

Soy como te dije, del mejor club del mundo Riveeeeeeerrrrr..

La mejor amiga que la vida me regaló, es sin duda Flavia Pauwels   

Mi plato preferido son las milanesas con puré de papas.

Sé que parezco demasiado parca, pero no me siento así, porque creo sí, que soy poco demostrativa.

Soy solidaria, tengo generosidad y también memoria sin rencores.

Higinio es un gran tipo. Excelente compañero y muy trabajador.

Es bastante silencioso, quiero creer que es por su natural prudencia.

Me hubiese gustado tener más tiempo a papá, por él, por mí y para que Santiago lo disfrutase, cosa que casi ni alcanzó. 

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