ELÍAS BUSTOS

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“Desde chico tuve facilidad para las cuentas, los números y la matemática. Eso hizo que me decidiera a estudiar Ciencias Económica y lo estoy haciendo en la UnLu., mientras trabajo en la Sucursal local del Banco Macro”. 

Elías Bustos, 31 años, soltero, estudiante avanzado de la carrera de Ciencias Económicas en la UnLu y empleado bancario (Banco Macro). Hoy nos cuenta algo de su vida, sus cosas, su familia, sus experiencias, su trabajo, sus gustos…

¿Tu familia…?

Mis padres, separados al poco tiempo de  nacer yo, se llaman Fabián Eduardo Bartolomeo (52), que es comerciante y Rocío Bustos (51), que es empleada. Mi hermano, Cristian (33) es con quien comparto la misma paternidad, aunque él lleva el apellido de papá. Tengo por parte de papá, dos medio hermanas llamadas Tatiana (27) que es comerciante y Melina (17) que estudia en el Colegio San Antonio. Por el lado de mamá, otra, llamada Micaela (18), y estudia el secundario en la Escuela Normal. Mis abuelos maternos se llamaban Héctor Julio Bustos e Isabel Morón García, fallecidos a los 82 y 79 años respectivamente. Cristian con su pareja Sabrina Contín (27), son papás de mis sobrinos Ezequiel (11) y Lucía Aylén (9).

¿Dónde viviste…?

Vivimos con mis abuelos, en el llamado Barrio Villa del Parque, sobre Avda. de la Escolta entre 42 y 44, domicilio que abandoné hace menos de un año, cuando me pude comprar la casa que ocupo solo en 38 entre 33 y 35.

¿Tus amigos del barrio…?

No eran muchos, ya que en general de mi edad fuimos pocos y el resto eran algo mayores. Allí estuvieron entre algunos otros Walter Massa, Cristian y Jonatan Durán…(siguen).

¿Buena relación con tu hermano…?

Siempre muy buena y continúa siéndolo ahora. Creo que pude haber sacado alguna ventaja por eso del “más chiquito”, que ha dado resultado siempre o casi siempre. Cristian trabaja en un frigorífico de porcinos en la ciudad de San Andrés de Giles y para ello viaja todos los días a la empresa, que por otro lado ocupa a varios mercedinos. En casa, la figura ausente de papá, la suplió con eficacia, mucho cariño y límites, especialmente mi abuelo Héctor.  

¿Dónde estudiaste….?

Hice primaria en la Escuela Nº 2, de 26 y 31, en la que algunas de mis maestras, de las que solamente recuerdo sus rostros y sus nombres pero no sus apellidos, fueron entre otras las señoritas Liliana, Graciela y Mónica… Por otro lado, esos años los compartí con Facundo Robles, Juan y Miguel Mansilla, Adrián Orozco, Javir Deluca, Lucas Albornoz…(siguen). En el secundario, fui alumno del Colegio Nacional “Florentino Ameghino”, siendo algunos de mis compañeros Horacio Fuaz, Julio Asurmendi, Juan Mansilla, Natalia Peralta, Vanesa Solivella, Estefanía Corado…(siguen), siendo algunos de los profesores Fernando Viloria, Isabel de Barreneche, Alba Fraiese, Mayte Muguerza…(siguen). Pertenezco a la promoción del año 2004.

¿Fuiste buen alumno…?

Debo decirte que he sido siempre cumplidor, pero sin exigencias en casa, que por otra parte tanto mamá, como mis abuelos me apoyaron en todo. Pueda que caiga gracioso si digo que los fines de semana, deseaba que llegara rápidamente el lunes para volver a las clases, tanto en primaria como secundaria. Fui de los buenos y en el Colegio Nacional, me honraron con la distinción que se daba al mejor compañero. Eso me resultó realmente hermoso.

¿Cuándo te decidiste a optar por la carrera en Ciencias Económicas…?

Desde muy temprano, noté que tenía mucha facilidad para los números, las cuentas y todo lo que tuviese que ver con los cálculos y la exactitud. Cuando se me hizo un test vocacional en medio del tránsito por el Colegio Nacional, también se me indicó que mi predisposición hacia los números era lo que más prevalecía. Por otro lado y mientras cursaba el último año del secundario, se hacían las llamadas pasantías y en mi caso me asignaron curiosamente al Banco Macro, en la sucursal local por supuesto.

¿Cómo te resultó esa primera experiencia…?

Fue por unos meses y me encantó. Recuerdo que me recibieron los empleados que hoy son mis compañeros desde hace tres años, como Hilario Galardi, Ariel Piaggio, Gabriel Díaz,  Osvaldo Oliva y Mariano Salvetti, aunque hubo otra gran persona, que ya no pertenece al persona del banco y se llama Horacio Salvo, de quien guardo un excelente recuerdo, por haber sido un gran compañero y de quien aprendí también mucho.

¿Qué hiciste al egreso…?

Me inscribí en la UBA al comienzo de 2005, ingresando en Ciencias Económicas y junto a Eduardo y Horacio Fuaz, nos instalamos en una pensión de CABA, ubicada en Viamonte entre Azcuénaga y Pasteur en el barrio de Balvanera. En realidad me iba bien, pero no me adapté a vivir en la ciudad de Buenos Aires y promediando el año 2006, dejé los estudios habiendo rendido 4 materias, Economía 1 y 2, Análisis socioeconómico y Álgebra. Pienso que la convivencia y el desarraigo hicieron lo suyo en mi persona.

¿Entonces…?

En 2007 ingresé a la Universidad de Luján, debiendo comenzar de nuevo, porque no se me homologaron las materias cursadas y aprobadas en la UBA. Hoy solamente me faltan seis para obtener el título de Contador Público y si bien parecen muchos años, lo cierto es que siempre trabajé y no pude ni puedo dedicarle todo el tiempo que los estudios requieren.

¿En qué has trabajado…?

El primer empleo lo conseguí por intermedio de mi amigo Federico Brandoni, que dejó ese trabajo en “Micromecánica”, propiedad de Fabián Rodríguez, sita en 25 y 106. Allí estuve desde la vuelta a Mercedes hasta fines de 2008, trabajando medio día y viajando a la UnLu. por la tarde. De allí pasé al estudio contable de la Contadora Lidia Marence en calle 2 y 21, recomendado por otro conocido, Matías Aschero y permanecí algo más de dos años. Dado a que la UnLu, tenía entonces una bolsa de trabajo en la que nos podíamos anotar con nuestra currícula, me llamaron de una empresa textil de Jáuregui instalada en el Parque Industrial de Villa Flandria llamada “Gráfica Textil”, para trabajar en la contabilidad y la liquidación de sueldos y jornales. Tenía que viajar, pero tomaba la ventaja de estar cerca de Luján y por ende de la universidad. Estuve dos años y medio y hoy mismo, mantengo una muy buena relación con los propietarios de la misma, los hermanos Miguel y Marcos Kos.

¿En la UnLu, tenés compañeros de Mercedes…?

Si y son varios, como por ejemplo Vanesa Ayala, Florencio Soliño, Noemí Vega, Miguel Mónaco, Daniel Tomizzi, “Maxi” Lencina, Lucía Ravello…

¿Te fuiste para ingresar al banco…?

Apareció la oportunidad de ingresar al Banco Macro, en el que había hecho la pasantía en el último año del secundario y luego de una serie de entrevistas con sus autoridades, ingresé el 4 de noviembre de 2014, siendo recibido por los que ya conocía y te nombré, además de Jimena Vachetti, Gastón Minetti, Claudia Cobuccio, Jaquelín Duarte, Diego Cabrera y Juan Peinado, que ingresó un tiempo después.  

  

¿Qué área cubrís…?

Estoy en el área contable, como asistente operativo con Ariel (Piaggio), aunque cuando se necesita, por vacaciones o enfermedad de alguno en las cajas, también allí estoy. Lo que más me gusta es lo que tiene directa relación con lo que estoy estudiando, es decir la parte operativa. De añguna manera, ya he tenido esa experiencia de mi paso por el estudio de la Contadora Lidia Marence, me permitió conocer en la práctica lo que se hace. Por otro lado me gusta asesorar a algunos amigos que necesitan de los servicios de contadores y eso me hace mantenerme en contacto con otras cosas fuera del banco.

¿Tus amigos de salidas…?

Aunque los años van pasando, hoy mismo encontrarnos con los hermanos Mariano, Marina y Martín Navarro, Pablo Ramírez, “Nico” Dematei, Yanel Anselmo y Antonela Medina entre otros.

¿Estás sin novia ni pareja…?

Estuvimos de novios con Leyla Gollo por unos siete años y ahora hace tres que rompimos. Pese a todo tenemos una buena relación de afecto y la ruptura resultó de mutuo acuerdo.

¿Cómo es el asunto de la Peña boquense…?

Soy Tesorero de la única que tiene personería jurídica y lleva el nombre de Diego Armando Maradona. Tenemos nuestra sede en calle 1 y 102. El presidente es Lucas Artini, el vice es “Maxi” Cané y el Secretario Agustín Ríos. Viajamos a la Bombonera cuando nos toca jugar de local y los días que somos visitantes, vemos el partido en la sede. Nos mantenemos con el apoyo de algunos amigos e hinchas y con el producido de lo que se consume esos días en la cantina. Organizamos viajes para conocer y recorrer el barrio de La Boca, llevando gente por el paseo caminito y luego la misma Bombonera.   

FUERA DE JUEGO

Soy fanático de Boca y como te dije, cubro la tesorería de la peña oficial local llamada Diego Armando Maradona.

La comida que más me gusta saborear son las pizzas y con cerveza.

El amigo especial que la vida me ha dado se llama Horacio Fuaz.

Me reconozco ansioso y por eso mismo algo vehemente. Trato de modéralo y lo logro.

Soy solidario, amiguero, trabajador y perseverante.

Antes de decidirme por la carrra en Ciencias Económicas, estuve pensando y hasta tentado por seguir Derecho, pero finalmente opté por lo que me gusta realmente. Espero recibirme pronto, porque me falta muy poco. 

Algo que no he abandonado es la idea de ser paracaidista o piloto de parapente y ese tipo de cosas. Estuve a punto de comenzar alguna vez, pero no lo concreté. 

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