Se podría decir que es una de las noticias más fuertes de los últimos años en esta cuestión del peaje. La misma nos permite afirmar como medio de comunicación, que la cabina de peaje de Olivera, tal cual está concebida en la actualidad, tiene fecha de vencimiento.
El venidero 6 de febrero, el Gobierno nacional se prepara para conocer la existencia de ofertas para concesionar una importante cantidad de kilómetros de rutas nacionales. En el marco de la Red Federal de Concesiones, Etapa II, se aguardan propuestas para la explotación de los Tramos Sur, Atlántico, Acceso Sur y Pampa. Este último es el que incluye la Ruta Nacional 5.
La contratación habla en términos generales de la explotación, administración, reparación, ampliación, conservación, mantenimiento, prestación de servicios al usuario y la realización de nuevas explotaciones complementarias o colaterales que permitan obtener ingresos adicionales bajo el régimen de concesión de obra pública por peaje.
Pero más allá de esos aspectos, hay anexos dentro del proceso licitatorio y uno de ellos refiere exclusivamente al tramo denominado Pampa que comienza en la ciudad de Luján y termina en la provincia de La Pampa con una longitud total de 546,65 kms, más el camino entre el Km 65,00 al 73,00 correspondiente a la traza urbana de Luján.
Existen en el documento al que tuvo acceso Protagonistas, algunas especificaciones en cuanto a obras e incluso cabinas de peajes, hecho que está expresado en segundo artículo del mismo.
En dicha planilla se destacan las estaciones de peaje existentes, como referencia de lo que serán las disposiciones a futuro. Las plazas de peaje que recibirá el nuevo concesionario, no son ni más ni menos que las que actualmente se ubican a lo largo del recorrido. Es decir, el km 86 en Olivera, el 244 en 9 de Julio y el 429 en Trenque Lauquen.
Pero también se deja constancia de cuáles serían las nuevas estaciones de peaje propuestas en el pliego, que el concesionario deberá proyectar y construir. Y aquí la sorpresa. Ya habíamos informado que estaban programadas dos nuevas, una en Gorostiaga (Km 139) y otra en Lonquimay (Km 535). Lo que no estaba a la vista es que dos de las existentes, en un plazo que no está establecido en concreto, dejarán de estar en el lugar donde actualmente se encuentran.
El primer caso sería el nacimiento de un puesto de cobro en el Km 68 de la RN5, en ambos sentidos y en el partido de Luján, en la intersección con la calle conocida como Pascual Simoni. La otra es que en Trenque Lauquen del Km 429 se pasará al 416 ambos. Suponemos que en ambos casos tiene que ver con zanjar los inconvenientes que ambos partidos plantearon sobre las aduanas internas en sus territorios, léase Mercedes y Trenque Lauquen. También por la distancia entre cabinas, pues al crearse Gorostiaga y de mantenerse Olivera, entre una y otra habría apenas 50 kms.
La noticia que en exclusiva presenta Protagonistas es que el propio documento que se puede encontrar entre los detalles de la convocatoria a licitación internacional, es que en las estaciones de peaje antes mencionadas, el concesionario podrá comenzar a cobrar peaje a los usuarios cuando se cumpla con todo lo indicado en los siguientes incisos: Contar con el acta de finalización de la obra inicial de puesta en valor. El concesionario haya proyectado y construido la nueva estación de peaje que debe funcionar desde el inicio de su operación, con un sistema Free Flow (automática sin barrera).
Y aquí viene el punto más relevante: Al momento del comienzo de cobro de las nuevas estaciones de peaje, Luján (Km 68) y Trenque Lauquen (Km 416), las estaciones de peaje existentes Olivera (Km 86) y Trenque Lauquen (km 429), dejaran de percibir cobro de peaje.
También el anexo refiere a los cuadros tarifarios, los que, una vez concesionado el camino a manos privadas, continuarán los vigentes y luego irán actualizando los valores de acuerdo a lo previsto en el pliego sobre lo que informaremos en otras entregas, del mismo modo que con las tarifas diferenciales o las obras que se encuentran obligados a cumplir que de hecho no son demasiadas ni de mucha relevancia.








