El descenso sostenido de la natalidad en la provincia de Buenos Aires golpeará con fuerza el sistema educativo mercedino. Con una matrícula total de 25.186 alumnos registrada en 2025, la ciudad deberá adaptarse a un escenario provincial que prevé una reducción de estudiantes superior al 30 % en el nivel primario para los próximos cinco años, lo que plantea la necesidad de reorganizar recursos e infraestructura.

La educación en Mercedes se encuentra en un punto de inflexión. Según los datos estadísticos más recientes de la provincia de Buenos Aires, el distrito cuenta hoy con 25.186 alumnos matriculados, distribuidos en 89 predios educativos. Sin embargo, este panorama de relativa estabilidad está a punto de cambiar drásticamente debido a un fenómeno que afecta a todo el país: la transición demográfica y la caída brutal de la tasa de natalidad.

Para comprender la magnitud del cambio que se avecina, es necesario analizar los números actuales. De los 25.186 estudiantes que asisten a las escuelas mercedinas en 2025, la gran mayoría – un 73,1 % – pertenece a la gestión estatal (18.409 alumnos), mientras que la gestión privada absorbe a 6.777 alumnos (26,9 %).

El nivel primario es el que mayor volumen de estudiantes concentra, con 6.745 niños y niñas, lo que representa el 26,8 % de la matrícula total del distrito. Le siguen la educación secundaria, con 5.600 alumnos, y la modalidad de Jóvenes y Adultos, con 3.852 inscriptos. El nivel inicial cuenta actualmente con 2.968 pequeños, una cifra que ya empieza a reflejar el achicamiento de las cohortes más jóvenes.

Un horizonte de «aulas vacías»

Las proyecciones para la provincia de Buenos Aires son contundentes. De acuerdo con informes de la Dirección Nacional de Población (DNP) y la organización «Argentinos por la Educación», se estima que para el año 2030, la matrícula del nivel primario en territorio bonaerense caerá un 30,5 %. En términos absolutos, esto significa que habrá 510.433 alumnos menos en las escuelas de la provincia en comparación con los registros de los últimos años.

Esta tendencia no es ajena a lo que sucede en otros distritos similares. En San Nicolás, por ejemplo, la matrícula total ya se redujo un 30,5 % en el período 2010-2025 como consecuencia de una caída del 39,6 % en la tasa de natalidad. En Mercedes, la evolución de la matrícula muestra que, tras un pico de 25.384 alumnos en 2019, las cifras han comenzado a fluctuar con una tendencia a la baja que se profundizará en el próximo lustro.

La causa fundamental es que Argentina ha alcanzado un récord histórico de baja fecundidad: el promedio es de 1,4 hijos por mujer, ubicándose por debajo del nivel de reemplazo poblacional (2,1) y equiparándose a países con envejecimiento avanzado como España o Italia.

Desafíos y oportunidades para el distrito

La caída de la matrícula no solo implica menos alumnos, sino un desafío logístico y presupuestario inédito. A nivel nacional, se estima que esta contracción requerirá reasignar más de 71.000 cargos docentes y reducir unas 50.000 secciones (cursos). No obstante, los expertos ven en esto una «ventana de oportunidad».

«Estamos ante una oportunidad única para mejorar los niveles de aprendizaje sin aumentar el gasto total», señala Martín De Simone, coautor de un informe clave sobre el tema. Con menos alumnos por docente – una ratio que podría bajar de 16 a 12 estudiantes por cargo a nivel país -, Mercedes podría avanzar hacia una educación más personalizada y de mayor calidad.

La infraestructura también deberá ser repensada. Con 89 predios educativos en funcionamiento, Mercedes podría enfrentar en el futuro la existencia de espacios ociosos. Las experiencias internacionales sugieren que estos edificios podrían reconvertirse en centros de cuidado para la primera infancia o espacios de formación para adultos, adaptándose a una población que, aunque tendrá menos niños, tenderá al envejecimiento.

El desafío para las autoridades locales y provinciales será gestionar esta «inercia institucional» para que la menor demanda educativa se traduzca en una mejora real de los aprendizajes y no simplemente en un achicamiento del sistema.