Aida Pety Laporta también concluye su etapa como presidenta interina del Cuerpo Deliberativo durante esta semana. Esta circunstancia expresa, no ha limitado sus acciones como concejal de la UCR, puesto que ha seguido trabajando en diferentes sectores de la ciudad tomando contacto por necesidades vecinales.

“Más allá de esta tarea en la presidencia yo sigo haciendo gestiones preocupada por los pastizales principalmente en los pasos a nivel, preocupada por la Ruta 42, preocupada por las barreras bajas del San Martín que tenemos en la 505 y 516 (zona Gowland-Agote)… El concejal debe trabajar los 12 meses del año, no es que tenemos que empezar en marzo hasta diciembre. Mis reclamos siguieron a pesar de este receso de sesiones en el recinto”, comentó a Protagonistas.

Casualmente en ese paso a nivel al que hacía referencia, no solo las barreras se encuentran bajas, sino que la “chicharra” o señal sonora, funciona las 24 horas del día en un ferrocarril donde pasa uno o dos trenes por día. “Van a terminar rompiéndola… es un infierno. Mandé un mail reclamando, vamos a ver si me contestan”, añade.

Laporta destaca producto de su experiencia, que, durante enero y febrero, de no haber sesiones extraordinarias, es necesario encontrar soluciones dirigiéndose al Ejecutivo a través de sus diferentes áreas. “Te tenés que mover con los funcionarios si querés solucionarlos, sino tenés que esperar hasta marzo. Pero bueno, esa ha sido mi forma de trabajar siempre. Trato de priorizar la solución a los problemas antes que presentar un proyecto que pueda dilatar las soluciones a los inconvenientes”, dice.

En principio no se observan temas que puedan llevar a la convocatoria de una sesión extraordinaria. Por eso decidió “golpear las puertas de las oficinas del Ejecutivo”, “porque no puedo estar esperando quince días o un mes para que arreglen una pérdida de agua, o que levanten basura que pueda estar tirada en una zona poblada con las consecuencias sanitarias que eso puede traer. Personalmente debo agradecer a los funcionarios municipales que siempre me han abierto las puertas para solucionar una problemática que requiere urgencia”, manifestó.

En pocos días Laporta dejará la presidencia y volverá a la banca. Semanas después comenzará el período de sesiones ordinarias. Respecto de cómo lo imagina, dice que intentará tener la mejor predisposición con todos los bloques, “me parece que en este momento el radicalismo debe ser el equilibrio en el Concejo Deliberante… y como hicimos siempre, no importa quién presente un buen proyecto, si es beneficioso lo acompañaremos. A veces la gente piensa que si aprobás un proyecto sos libertaria o si es al revés sos kirchnerista… no es así”, destaca.

Laporta espera tener un año menos turbulento. En los últimos meses de actividad parlamentaria, cuando se trataron ordenanzas de presupuesto, impositivas y hasta aquella convocatoria para volver a ocuparse de la fiscal, admite que no la pasó de la mejor manera. “La pasé mal… Se dijeron muchas barbaridades… fue muy fuerte. Son argumentos que con tal de ensuciarla y embarrarla no se repara en nada. Creo que fue sucio. Yo seguí trabajando y seguiré trabajando de la misma manera, buscando ser lo más real posible y trabajando a conciencia”, admite. 

Recordemos que a la concejal del radicalismo no solo la acusaron de haber podido recibir “dádivas” del oficialismo para determinadas posiciones políticas,  hasta quisieron empujarla a la renuncia de la banca para que otro bloque opositor pudiera beneficiarse. “¿Si me pidieron perdón? No… pero no necesito que me lo pidan, solo pretendo que digan las cosas como son, no que se dediquen a ensuciar a las personas… no hay necesidad. Pero el que sube pisando cabezas termina con la cabeza pisada”, remata.