Con la pretemporada ya en marcha y un cuerpo técnico consolidado, Horacio Salvo brindó detalles sobre el presente de la institución mercedina. El debut de las categorías formativas está previsto para mediados de marzo, mientras se aguarda la confirmación definitiva del calendario para la Primera División.

El básquet del Club Quilmes de Mercedes ya respira clima de competencia. La institución inició sus trabajos de pretemporada el pasado 20 de enero, adelantando el comienzo de los entrenamientos respecto a años anteriores para abarcar a todas sus categorías. Bajo la gestión de la actual comisión directiva, presidida por Walter Respeto, el club busca consolidar su proyecto deportivo en la exigente liga regional.

En diálogo con la prensa, Horacio Salvo, tesorero de la institución, confirmó que la estructura técnica mantendrá su base de trabajo. Gialorenzo continuará como coordinador general y entrenador de la Primera División, trabajando en conjunto con Iván Gallo y Lisandro Lorda en las distintas categorías. Según Salvo, la organización para este año ya está en marcha: “Hace 15 días participamos de una reunión presencial informativa que incluyó al tribunal de penas y a los árbitros para repasar el funcionamiento del torneo este año”, destacó.

Respecto al calendario de competencia de la Asociación Chivilcoyana de Básquet, se espera que las categorías formativas inicien el torneo el próximo 14 de marzo. Por su parte, la fecha de inicio para la Primera División aún está pendiente de confirmación, a la espera de que se cierre el listado definitivo de clubes participantes. Hasta el momento, el certamen contaría con la presencia de todos los equipos de Chivilcoy, Club Quilmes y, aparentemente, 9 de Julio.

Uno de los mayores desafíos para el club sigue siendo la transición de los juveniles hacia el plantel superior. Salvo explicó que existe un «bache» recurrente en la categoría U19, debido a que muchos jóvenes terminan el colegio y se trasladan a Buenos Aires para continuar sus estudios o probar suerte en otros ámbitos. «Es una categoría que nos cuesta porque los chicos se van; por eso, el salto suele darse directamente desde la U17 a la Primera», señaló el dirigente.

A pesar de estos desafíos demográficos y logísticos, el plantel se mantiene estable en comparación con el año pasado, con solo algunas bajas puntuales. De esta manera, el «Cervecero» se prepara para un 2026 de plena actividad, enfocando sus esfuerzos en la formación y en la competencia oficial de la región.