Si bien se mantiene dentro del mes de febrero, la primera etapa de la licitación por 20 años de algunas rutas nacionales, ya sufrió dos postergaciones. En esta primera etapa de los caminos que hasta hoy se encuentran bajo la órbita de Corredores Viales, es decir del propio Estado, figura el tramo denominado Pampa, que incluye a la Ruta Nacional 5.
Todo estaba previsto para los primeros días de este segundo mes del año, concretamente el 6. Sin embargo, los documentos oficiales indican que hubo un primer traspaso de fecha al día 23 y a poco de ello se pasó para el 27.
La documentación pertinente menciona tan solo las variaciones de fecha, pero no fundamenta razones. Son solo resoluciones administrativas sin más agregados. Es cierto que no modifica demasiado el panorama puesto que los pliegos y las condiciones siguen siendo las mismas, aunque resultan llamativas las modificaciones.
Uno de los argumentos esgrimidos por una fuente consultada es la falta de interés de las empresas privadas por hacerse cargo de tramos que, en términos económicos o financieros, no ofrecen ganancias de consideración, más allá que las obligaciones a las que deben ceñirse las empresas no revisten mayores compromisos.
El resumido pliego habla de construcción, explotación, administración, reparación, ampliación, conservación, mantenimiento, prestación de servicios al usuario y la realización de nuevas explotaciones complementarias o colaterales que permitan obtener ingresos adicionales bajo el régimen de concesión de obra pública por peaje.
La licitación pública de alcance internacional se dio a conocer hacia fines del mes de noviembre, luego se supo que la primera apertura de sobres estaba prevista para el 6 de febrero y ahora se estableció que el primer acto de apertura será el venidero viernes 27 de febrero, último día hábil del segundo mes del año, a la hora 13.
Ese será el momento para tener en claro si al sector privado le cierra la posibilidad de explotación durante dos décadas, del camino que une la ciudad de Luján provincia de Buenos Aires, con la provincia de La Pampa en Santa Rosa. La mayoría de las opiniones coinciden en que el traspaso o concesión no modificarán demasiado (por no decir nada), el actual escenario de la peligrosa y trágica Ruta Nacional 5.
Cabe recordar que una vez que se produzca el paso a manos privadas, habrá una adecuación de tarifas que estarán especificadas en las propias ofertas que realicen las empresas interesadas en tomar a su cargo la explotación del camino, se construirán nuevas cabinas de peaje pasando a ser 5 de las tres existentes y no existen más que dos obras obligatorias que tienen que ver con unos pocos kilómetros de repavimentación y una rotonda en Trenque Lauquen.








