(Por W.A)

“El museo de Pappo va a estar en Altamira… creo que es una buena nota”, dice un audio que recibe uno de nuestros periodistas. La voz del otro lado es de Damián Lacoste, a quien muchos conocen como el “Vasco”. Claro que de ser reales sus palabras estábamos en los umbrales de una noticia que posiblemente se transforme en un atractivo que puede darle un importante salto a esta localidad rural.

Por eso dijimos manos a la obra y vayamos a ver de qué se trata. Lacoste nos espera en un campo ubicado entre La Verde y San Eladio porque tiene algunos problemas con unos animales a los cuales debe atender. Pero hace una pausa y además prende unas ramas que luego darán calor a unas chuletas de aguja deliciosas.

Mientras pela las cebollas en medio de una charla de la que participan otros amigos que se habían acercado, tira la primera frase sin que nadie haya habilitado grabador alguno, “en el año 2003 me llaman para hacer una custodia de un músico importante en Luján, pero no sabía quién era… me llamaron unos amigos del Motoclub Luján. Después supe que era Norberto “Pappo” Napolitano”. Cuando llegó entabló una charla, le explicó que iba a ser su seguridad, y salieron a dar unas vueltas en moto por la ciudad vecina, donde Pappo tenía muchos amigos.

Lacoste define que allí empezó una relación intensa, puesto que a la semana recibió una llamada al fijo de su casa y era una llamada de Pappo que volvía a Luján y quería juntarse. “En el 2004 se dieron un montón de viajes donde lo acompañamos… Lamentablemente en el 2005 se produjo el accidente”, recuerda conmocionado.

Desde entonces perdió todo contacto con su ambiente. Fue propia decisión. Tiempo después recibe un llamado del hijo de Pappo. Luciano Napolitano había cumplido una pena por violencia de género y era quien acompañaba a su padre el día de la tragedia. Norberto Napolitano le había dejado dos personas a las cuales contactar en caso que necesitara alguna mano: Victorio Pirillo un escritor amigo de Vitico y el Vasco de Altamira.

“Nunca pensé que me iba a llamar a mí”, decía Damián Lacoste quien va recordando detalles de esos momentos muy movilizadores. En un Altamira Rock, por cuestiones sanitarias del COVID, se cayó la presencia de Hermética. Luciano decidió asistir en esa “emergencia” y el vinculo volvió a hacerse fuerte.

Tanta fue esa confianza, que discografía inédita de Pappo, su indumentaria, fotos desconocidas, su Harley, una Gibson, el colectivo de Riff y hasta una embarcación en la que iban a ensayar en Tigre a la casa de Vitico, quedó en custodia del Vasco. Actualmente esa moto permanece en Altamira (Harley Davison 1200 Sporster), al igual que otros elementos inéditos. “Ahora en Altamira vamos a hacer el museo de Pappo”, vuelve a decirnos lo que antes había dejado expresado en el audio que inicia esta pequeña historia.

La idea que tienen es que el micro sirva para que aquellos interesados puedan ingresar por un lugar y salir por otro, recorrer un espacio donde puedan ver fotos inéditas, la moto, la guitarra y el equipo de Pappo. Incluso están trabajando para que se organice el primer Pappo Rock. “Estamos negociando con la Municipalidad una fecha para que no se superponga con ningún otro evento… Por el escenario van a pasar músicos que estuvieron en distintas bandas con Norberto…. Creemos que puede ser fines de abril, principios de mayo… Todo en Altamira”, anticipa.

El museo va a ser permanente, no se armará solo para el Pappo Rock, sino que quedará allí como un permanente homenaje al excelente músico y guitarrista que formó parte del grupo más incluyente que dio brillo al rock nacional. Todo parece en marcha y firma. Faltan algunas definiciones, detalles. El museo es una decisión tomada y no va a retroceder, incluso el Pappo Rock. “A mi gustaría que todos acompañen este proyecto que llega a Mercedes y viene para quedarse en Altamira… el Pappo Rock es que podamos hacerlo una vez al año”, añade Lacoste.

Las chuletas de aguja ya están listas. Un poco de tinto para regarlas y una catarata de anécdotas que despiertan carcajadas. Es el modo en que Lacoste y algunos de sus amigos, eligen recordar a Pappo Napolitano que está próximo a tener su museo y estará en el partido de Mercedes.