Desde la hora cero del pasado jueves todos los peajes de las rutas nacionales que se encuentran en manos del Estado y en medio de procesos de privatización, tienen un nuevo cuadro tarifario. Tras la convocatoria a una consulta pública que solo resulta una formalidad, se publicó en el Boletín Oficial el nuevo esquema de los peajes nacionales.

Esta situación, tal como lo adelantara Protagonistas hace ya tiempo, pone el valor de la cabina de Olivera en 1.500 pesos, sin tener alternativas respecto al pago manual o pago con el sistema de Telepase. Los incrementos alcanzan a todas las rutas que se encuentran bajo el control del Estado y el aumento supera el 15 por ciento en todos los casos.

En la misma página de Vialidad Nacional se dio publicidad a esta situación que establece el nuevo esquema de tarifas para los tramos I al X, “el cual entrará en vigencia desde el jueves 26 de febrero a las 00:00 hs”.

Las nuevas tarifas alcanzan a las estaciones de peaje emplazadas en los tramos del I al X de Corredores Viales S.A., a lo que debe agregarse la Autopista Ricchieri, Ezeiza-Cañuelas, Buenos Aires – Rosario y Rosario – Córdoba.

Vialidad aclara que el incremento se da luego del desarrollo de las instancias de participación aprobadas. “El período de participación on line se extendió hasta el 5 de febrero de 2026, inclusive. Dentro de ese lapso, los interesados pudieron interiorizarse sobre los detalles del proyecto, visualizar el cuadro tarifario propuesto, despejar dudas y/o efectuar presentaciones formales”, remarcaron. Un tratamiento casi express para dejar un tanto más elevados los pisos tarifarios de los futuros concesionarios.

Algo que marcamos oportunamente y volvemos a ponderar es que Vialidad Nacional sigue alentando el uso del sistema TelePASE, no obstante en este nuevo esquema, a los efectos tarifarios no se notará diferencia alguna dado que el supuesto beneficio que existía fue eliminado.

Es oportuno destacar que en los últimos dos años el costo del peaje ha trepado el 400 por ciento. En diciembre del 2023 se produjo un incremento que llevó la tarifa de la categoría 1, vehículos livianos, a 300 pesos. Desde entonces, con una fórmula algo compleja de entender, fue trepando en sus valores y en la actualidad llega a los 1.500 pesos, lo que representa en poco más de dos años un 400 por ciento. En el mismo período el salario mínimo apenas si trepó por encima del 150 por ciento.