En el marco del Día Internacional de la Mujer, durante todo el mes de marzo La Biblioteca Estrada quiere celebrar la palabra viva de nuestras mujeres suipachenses.

La escritura es memoria, es identidad, es lucha, es ternura y es futuro. En cada texto hay una historia que late, una voz que se afirma y una mirada que transforma.

Hoy compartimos estas palabras escritas y leídas por Estefanía García, que fueron grabadas en la Feria del Libro 2025, en la entrega de ejemplares entre los cuales estaba su cuento: “Con vos en todas partes”

¡Gracias Estefi!

Pienso en palabras, pienso y siento en palabras. Palabras dichas, palabras escritas, susurradas, gritadas. Palabras anudadas en la garganta, palabras espiraladas en la mente.

¿Cuánto pesa una palabra? ¿Cuánto lugar ocupan las palabras? Hojas, horas, cerebros, corazones. Si hay algo que me define desde que soy chica es que le doy valor a las palabras. Para mí, pesan mucho.

No es lo mismo decir una cosa que otra, tampoco escribirla. Y en ese camino de buscar y encontrar o desencontrar las palabras adecuadas, me fui cruzando con algunas curvas que me llevaron a elegir la psicología como profesión, la docencia como forma de vida y la escritura como antibiótico. El hablar, el escribir, el transmitir, el compartir nunca obtuvo tanto sentido para mí como en estos caminos.

Las palabras resuenan, hacen eco, hilvanan personas, invitan a tender puentes con los mundos reales o imaginarios de los demás. Y cuanto más comparto mis palabras y más escucho o leo las de las demás, más florece mi jardín de palabras. No hay forma mejor de sufrir menos y sentir más que hablando, escuchando y, por supuesto, leyendo y escribiendo.

Ahí donde la vida duele, curan las palabras compartidas. Ahí donde no puedo ser más que feliz, brotan los gritos. En un mundo de soledades, de silencios, de la voz de uno para los TikToks de todos, escribir y hablar es un acto de rebeldía.