En la esquina de 29 y 50, donde se erige el monumento a los Héroes de Malvinas volvió a conmemorarse el Día del Veterano, del excombatiente del conflicto de Malvinas. Como sucede cada año representantes de establecimientos educativos, instituciones de la comunidad, autoridades políticas, castrenses, civiles y vecinos comunes, dicen presente cada 2 de abril.

No lo hacen por solo salir en las fotos, sino por el convencimiento general que existe en gran parte de la población argentina y es que Malvinas Une. Une en la defensa de la soberanía, une en el reclamo internacional, une en el hecho de saber que es nuestro territorio ocupado, pero ese día en particular une el homenaje, el reconocimiento, a quienes defendieron la patria con su vida, a los que están y a los que no volvieron o perdieron la vida en la posguerra. Todos bajo una misma bandera que no admite grises.

Ya transcurrieron 44 años de aquel día en el que se recuperaron las Islas Malvinas después de 149 de ocupación británica. Ese 2 de abril pasaría a ser una fecha histórica en nuestra patria: la que hoy conocemos como el Día del Veterano y de los caídos en la Guerra de Malvinas. Y como todos los años, en la plaza San José, la que recuerda a los excombatientes en la ciudad de Mercedes, se conmemoró ese nuevo acto para homenajear a quienes desde aquel entonces son y serán por siempre héroes nacionales.

Para las autoridades comunales sea quizás este el acto más masivo y sentido del calendario, cuenta con la presencia de los veteranos de guerra que, como en cada edición, están acompañados por familiares, amigos, vecinos y alumnos de distintas escuelas primarias y secundarias.

Los oradores del acto manifiestan su gratitud eterna “a los muchachos que dejaron de ser chicos cuando recibieron un fusil y se dispusieron a defender la patria”. Tanto el padre Lucas Jeréz, de la iglesia del barrio, como el pastor evangélico Osvaldo Garrido, muestran que más allá de las creencias, venerar a nuestros veteranos es un acto de amor.

Es un día especial. Así lo expresa Roberto Estévez, excombatiente de Malvinas. “El olvido es la única batalla que no podemos darnos el lujo de perder”. Roberto, en su nombre y en el de sus compañeros, recuerda a quienes quedaron como centinelas, custodiando la Isla Soledad y la Gran Malvina y que no pudieron volver a sus hogares con sus familias que tanto los esperaban.

Por su parte el intendente Juan Ignacio Ustarroz toma la palabra. Destaca el trabajo de los veteranos con los más chicos, en las escuelas y en los barrios, entendiendo esto como el “mecanismo preciso para contagiar el sentimiento que ellos mismos llevan dentro y continuar con el reclamo de lo que nos pertenece, para defender nuestra soberanía”.

Entre las ofrendas florales se destacan la de miembros de colegios profesionales, sindicatos, partidos políticos, agrupaciones tradicionalistas y autoridades gubernamentales. También hubo músicos invitados como Mili Vallejos, Agustín Vitta y Guido Paternesi. Nuevamente Malvinas unió y nuestros excombatientes, nuestros héroes de Malvinas, tuvieron su jornada de reconocimiento en la que también pudieron recordar a los 2 soldados mercedinos que se quedaron en las islas y a otros tantos que partieron después del conflicto.