El gobierno de Javier Milei logró una nueva victoria legislativa. Tras casi doce horas de debate y en horas de la madrugada del jueves, la Cámara Baja del Congreso Nacional convirtió en ley la reforma de la Ley de Glaciares, lo que fue considerado como una nueva victoria política del gobierno de Javier Milei.

La iniciativa, que cambia los alcances de la protección de glaciares y zonas periglaciares y flexibiliza las condiciones para desarrollar la explotación de recursos, se sancionó con 137 votos a favor, 111 negativos y tres abstenciones.

Entre los legisladores que dieron su voto negativo aparecen las mercedinas Sabrina Selva y Vanesa Siley.

Al respecto la titular del SITRAJU, manifestó que los entregadores de hoy no tendrán paz. “El pueblo no olvidará lo que le están haciendo a nuestra tierra”, sostuvo Siley.

“La entrega de la soberanía es parte de un plan sistemático. Hoy se concreta la rifa de nuestros glaciares, de nuestras reservas estratégicas de agua dulce. El agua de los glaciares garantiza el consumo humano, la agricultura, el desarrollo productivo y la vida”, explicó.

Para Siley el problema es el modelo económico de este gobierno que: prioriza la timba financiera, la desindustrialización y la rifa de nuestros recursos naturales. “Primero firman acuerdos con Estados Unidos para facilitar la explotación de «minerales críticos» y luego los convierten en ley”, destacó.

Agregó que ya tienen su flexibilización ambiental, su flexibilización laboral, el RIGI, la Ley Bases y el DNU 70/23. “Todo al servicio del mismo modelo. Mientras en la calle a nuestro pueblo se le va la vida intentando llegar a fin de mes, llegar al trabajo en transporte público o esperando que el Estado resuelva las necesidades urgentes de las familias con discapacidad. Siguen cerrando empresas, siguen perdiéndose puestos de trabajo y deteriorándose el salario”, explicó.

En igual sentido, aunque con otros términos, la diputada Selva señaló en referencia a los legisladores que aprobaron, que hoy tendrán licencia política para modificar la ley, pero no tienen licencia social.

“Es mentira que no van por los glaciares. Esta reforma habilita a que las provincias eliminen glaciares y zonas periglaciares del inventario si no cumplen una función hídrica relevante, reemplazando el criterio del organismo científico que lo define hasta hoy. También es falso que la ley actual frena la minería, porque el propio sector creció con esta normativa”, argumentó.

Entiende que lo que sí genera esta reforma es más conflicto e inseguridad sobre recursos que son de todos y no hay desarrollo posible de ningún otro sector, si se pone en riesgo el agua, concluyó.