La tradicional esquina de 25 de Mayo y Belgrano lucirá diferente próximamente ya que cierra definitivamente Victor Sport que comenzó siendo Casa Cura hace 56 años.

-Victor llegó el momento, no sé si esperado o no tan esperado, pero son 56 años y te decidiste a bajar la persiana definitivamente.
Sí, la verdad que sí. Realmente no sé si no lo esperaba, pero realmente está bien. Ya creo que la tarea cumplida ya la hice. Por favor, ahora me dedicaré a mis hijos y a mi nieto y a mi nieta, por supuesto. Y a los amigos hasta agradecerles todo lo que hicieron por mí durante muchísimos años.
Bueno, muchísimos recuerdos, anécdotas de tantos años. Arrancaste con Cura., ¿qué edad tenías? Eras un pibe.
Y salí del servicio militar y me incorporé acá junto con Ricardo Aragone, que era el gerente de acá. Yo entré como empleado. Ya se había abierto, yo trabajaba en otra casa que era Casa Carlitos (Bibas Hnos.) antiguamente.
Y ahí seguí hace 36 años con Cura y después al negocio lo ponían en venta. No me echaban sino me llevaba como encargado gerente en la casa central de Chivilcoy. Pero, mis amigos se enteraron y realmente me prestaron la plata entre todos ellos, gracias a Dios.
No quiero mencionar a ninguno por para no olvidarme, pero entre todos ellos me pusieron la plata y compré el local y seguí, con el nombre de Víctor Sport. Saqué el cartel que decía Cura y puse como Víctor Sport.
¿Y la época con Coco Burtín era ahí?
Claro. Después estuvo Coco Burtín, estuvo conmigo trabajando.
¿Fue tu socio?
No. Socio, no. Yo cuando Cura cerraba estábamos los dos, pero quedé yo solo directamente. Él se arreglaba en Chivilcoy y se fue directamente a trabajar ahí con otro amigo en Chivilcoy.
Bueno, y pasaste épocas bravas, el 2001, el 98, la hiperinflación. ¿Cómo te manejabas con la mercadería en esa época?
Las pasé todas, pero había que seguir. Era joven y la podía luchar. El martes cumplo 78 y es hora de colgar los botines.
Ahora estas en una semana de liquidación
Totalmente, última semana de liquidación. Precio antiguo y líquido todo. Así el que quiere aprovechar, hay de todo; remeras, chombas, pantalones de distintos cortes y talles, y algunos buzos que han quedado. El día 15 es el último día que estoy dentro del local. Luego lo entrego para quien alquiló y piensa hacer una reforma.
¿Y quiénes son los que más te acompañaban acá?
La verdad, que quien más venía, cebaba mates, ponía el televisor, miramos el mundial 78, fue José Benedetto; y Néstor Scarlassa que siempre estuvo acompañándome como amigo de toda la vida.
¿Con un poco de nostalgia? ¿O tranquilo?
Hay noches que me despierto y comienzo a meditar, a pensar, y me acuerdo de los amigos. Pero me dicen que salga, que comience a caminar, a andar en bicicleta, que no me quede encerrado porque ahí es cuando viene la melancolía.








