Pocas horas después de un nuevo 25 de Mayo, la concejal oficialista Sabrina Viñales, presentó una resolución en el Cuerpo Deliberativo vinculado a lo que considera una preocupación que tiene que ver con el deterioro de la convivencia democrática. Entiende la edil que existen acciones impulsadas desde el Gobierno nacional que afectan la convivencia democrática, el respeto institucional y el normal funcionamiento de los mecanismos republicanos previstos por nuestra Constitución Nacional.

En su intervención la edil de extracción sindical convocó a no naturalizar estos hechos y argumentó que la democracia no se limita únicamente al ejercicio electoral, sino que requiere el respeto permanente por las instituciones, la división de poderes, la libertad de expresión, el diálogo político y la convivencia pacífica entre los distintos sectores de la sociedad.

“Resulta preocupante la reiteración de discursos agresivos, descalificatorios y hostiles provenientes de las más altas autoridades nacionales hacia periodistas, trabajadores, representantes políticos, organizaciones sociales, universidades públicas, científicos, jubilados, personas con discapacidad y distintos actores de la vida democrática argentina”, deslizó en los considerandos de la iniciativa.

Viñales añadió que existe un permanente desprecio hacia cuerpos legislativos, instituciones intermedias y mecanismos de control democrático, hecho que debilita la calidad institucional de nuestro país y contribuye a generar un clima de intolerancia incompatible con los valores republicanos, “dichas conductas terminan proyectándose hacia distintos niveles del Estado y de la vida pública, naturalizando prácticas de hostilidad institucional, obstaculización del diálogo y desconocimiento de normas básicas de convivencia democrática”.

En tal sentido consideró que el Honorable Concejo Deliberante de Mercedes no puede permanecer indiferente frente a hechos y actitudes que afectan el respeto institucional, la convivencia democrática y el derecho de la ciudadanía a expresarse libremente dentro del marco constitucional.

El articulado expresa una profunda preocupación ante el creciente deterioro del clima institucional y democrático que atraviesa la República Argentina, manifestado a través de discursos de odio, prácticas de intolerancia, hostigamiento hacia distintos sectores sociales y debilitamiento de los mecanismos de diálogo y convivencia republicana.

En otro de ellos manifiesta la necesidad de preservar el respeto irrestricto por las instituciones democráticas, la libertad de expresión, la división de poderes y el derecho de todos los sectores de la sociedad a expresarse y participar pacíficamente de la vida pública y a la vez solicitar a las autoridades nacionales que promuevan el diálogo democrático, la convivencia pacífica y el respeto institucional como herramientas fundamentales para la construcción de una sociedad más justa, plural y respetuosa de los valores constitucionales.

La resolución consiguió el apoyo del oficialismo y la UCR, pero no tuvo acompañamiento de la bancada de La Libertad Avanza que votó de manera negativa, ni del vecinalismo que eligió no pronunciarse a través de una abstención.