Le dicen “Bujía”. Se educó en “Tocando por un Sueño”. A los cuatro años, ya imitaba a Elvis Presley. “BujíasinH” es su proyecto solista, además de tocar en “Pajaritos de Bidet”.

Gerónimo Bell es un multifacético guitarrista que se ha ganado un lugar en el rock mercedino, desde hace un tiempo atrás hasta esta vuelta.

Con un apellido de origen anglo-escocés, el pibe generó ritmos provenientes desde Luca Prodan, hasta el mismísimo Charly García, con un bagaje informativo que le permite abordar distintos estilos musicales desde su guitarra.

Le dicen “Bujía” y él explicó por qué: “Bujía sin H es una mezcla entre el mecánico de meteoro y un chiste básico que no vale la pena repetir”, exageró entre risas con ese estilo hablador y conquistador de cualquier especie de interlocutor.

Nació el 28 de septiembre de 2004, cuando se estaba pagando un millón y medio de dólares por el seguro de Yaciretá, el rubro de la construcción caía un 3,9 %, Bertoni debutaba como DT del Club Atlético Independiente de Avellaneda y se reducía a 7 los miembros de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, a lo que el Juez Horacio Rosatti, declaró: “lo estamos analizando”, en un soberbio discurso.

“El Buji”, como le dicen sus amigos, es hijo de Adriana Cuarela y de Santiago Bell, fruto de cuya pareja nacieron también sus hermanos: Federico y Matilde, “pero no son músicos”, aclaró Gerónimo Bell.

Durante su etapa escolar, al “Buji” lo mandaron al Colegio San Patricio de nuestra ciudad y confesó que era un  “pésimo alumno”, aunque comentó que en ese momento estaban los curas palotinos que eran “muy copados, porque a las diez de la mañana ya andaban con la petaca de whisky y desayunaban eso”.

-¿Cómo arrancaste con la música?

-Arranque como a los 4 años, como imitaba gente y me gustaba Elvis, entonces me regalaron una guitarrita y ahí arranqué en la Escuela del gran Gustavo Florella, “Tocando Sueños”.

– ¿En qué lugares consideras que brillaste más tocando?

-Por lo que simboliza para mí, en encuentros de motos y en lugares comunes. Para mí tocar en cualquier lado es importante, es la forma de regalarle a la gente una sonrisa, llanto, un enojo, una emoción.

-¿Qué proyectos preparas de acá en un futuro?

-Tengo mi propio proyecto solista que le di el nombre de  “BujíaSinH” y soy violero en “Pajaritos De Bidet”, una gran banda por cierto. Así que los próximos shows van a ser con ellos e intercalando con lo mío solista.

Gerónimo “Bujía” Bell fue invitado, inicialmente a formar parte del proyecto de ska “Torta Cruda”. El proyecto quedó trunco en razón de desencuentros en horarios entre sus 10 integrantes que se fueron diseminando y armaron otro proyecto musical llamado “Pajaritos de Bidet” con Luis Vázquez, Agustín Caban, Rodolfo Forqueda y Agustín Castro, como banda de génesis, y como participantes Nahuel Russo y el Señor Piatti, convocado como trompetista en canciones que abordan el rock nacional.

-¿Qué significa el arte para vos en estos días donde está tan vapuleado?

-Lo mío es la música. Creo que es la forma más básica del arte, lo cual quizás te permite estar presente en esos lugares comunes. Si lo tuviera que definir en una frase, renuncio a toda pretensión de originalidad: El arte es necesario para que funcione todo lo otro.

-¿Qué le dirías a esos pibes que sueñan con ser artistas?

-Creo que para ser artista hay que estar loco, ver el mundo de otra manera, ser inconformista, perfeccionista, sentir que siempre se puede hacer mejor. A los locos los pueden defenestrar, endiosarlos o condenarlos a parrilla perpetua de los infiernos. Lo único que no se puede hacer es ignorarlos, porque los locos cambian el mundo, empujan la civilización tres pasos adelante, ni uno solo atrás.