Un informe de la Fundación Estrellas Amarillas revela que en apenas seis meses del 2026 ya se superó la cifra total de fallecidos del año anterior. Los choques frontales representan más del 90 % de las muertes, en un contexto de falta de mantenimiento y obras de infraestructura paralizadas.
La situación de la Ruta Nacional 5 ha alcanzado niveles críticos de peligrosidad, especialmente en el sector que une a nuestra ciudad con Chivilcoy, identificado hoy como el tramo con mayor índice de mortalidad de todo el trazado. Según datos estadísticos recabados por la Fundación Estrellas Amarillas, la siniestralidad en lo que va del 2026 no solo es alarmante, sino que ya ha sobrepasado los registros totales de todo el periodo anterior.
En una reciente entrevista concedida a Radio Meridiano, Silvia González, presidenta de la entidad que agrupa a familiares de víctimas de siniestros viales, manifestó su profunda preocupación por el estado actual de la calzada y el riesgo constante para los usuarios. La titular de la ONG destacó un dato que rompe con los mitos habituales: la mayoría de los siniestros (un 41 %) ocurren durante la mañana, desde la salida del sol hasta el mediodía, mientras que los incidentes nocturnos representan el 21 %.
Cifras que duelen
El relevamiento, realizado con el apoyo de la carrera de Criminología de la Universidad Siglo XXI, arroja números contundentes: durante todo el 2025 se registraron 20 víctimas fatales, mientras que en lo que va de este 2026 la cifra ya asciende a 21 muertes. «Estamos en la mitad del año y ya superamos el total de víctimas del año pasado. ¿Cómo vamos a terminar este año?», advirtió González en el aire de la 105.3, señalando que estas cifras no son simples números, sino «historias truncadas y hogares vacíos».
La falta de obras y el factor mecánico La estadística revela que el 92 % de las muertes en esta ruta se producen por choques frontales, lo que pone nuevamente en agenda la urgente necesidad de una autovía. Según el informe, el 70 % de los accidentes son colisiones de frente, mientras que un 12 % corresponden a vuelcos y un 8 % a despistes. González explicó que, en muchos casos, el vuelco o el despiste son maniobras desesperadas para evitar el impacto frontal, que terminan en tragedia debido al estado de las banquinas descalzadas.
Desde Estrellas Amarillas denuncian un «abandono» de la arteria nacional. Se estima que mensualmente deberían destinarse unos 4,5 billones de pesos – provenientes de un impuesto del 14 % al combustible – para la reparación de rutas, pero estos fondos no han sido girados en los últimos dos años. A esto se suma el incremento del tráfico pesado relacionado con la actividad en Vaca Muerta, lo que acelera el deterioro del pavimento sin que existan planes de mantenimiento adecuados, ya que la nueva concesión del tramo Luján-La Pampa solo contempla bacheo y no obras nuevas.








