A poco más de un mes de su inauguración, la planta láctea local ya produce leche fluida, en polvo y yogures. El gerente destacó el compromiso de los 52 trabajadores y la inversión realizada para poner en valor la maquinaria tras diez meses de inactividad.

A 40 días de la inauguración oficial de la planta bajo la nueva firma Lácteo Suipacha, el movimiento industrial ha regresado con fuerza a la ciudad. En entrevista exclusiva con Nueva Tribuna, Marcelo Mana, gerente de la planta, repasó los desafíos de esta puesta en marcha, marcada por una inversión que triplicó las estimaciones iniciales debido al deterioro de las instalaciones tras casi un año de abandono.

Aunque el objetivo inicial era comenzar con la línea de Tetra Pak, demoras técnicas obligaron a la empresa a adelantar otras áreas de producción para cumplir con los compromisos asumidos con los productores lecheros. De esta manera, el 28 de junio se dio inicio a la línea de leche en sachet, que ahora presenta la innovación de ser un producto larga vida.

«Tuvimos que arrancar un poquito desordenados los primeros días porque el equipo de trabajo es reducido, pero el compromiso fue excelente», explicó Mana. Actualmente, la planta ya tiene operativa la producción de leche en polvo, concentrado de proteína y yogures bebibles, sumando desde esta semana la línea de yogures en potes. Respecto a la línea de Tetra Pak, se espera que quede plenamente operativa.

Eficiencia y mano de obra local

En cuanto al personal, la planta cuenta hoy con 52 trabajadores que operan en jornadas reducidas de 26 personas por día, trabajando día por medio para optimizar los altos costos operativos iniciales. Mana destacó que la mayoría ya formaba parte de la empresa anteriormente y subrayó la actitud positiva del equipo ante los cambios de horarios y la intensidad de la reactivación.

Para maximizar la capacidad ociosa, la empresa ha comenzado a implementar el sistema de «fasón», prestando servicios industriales a terceros que traen su propia materia prima. «Esto nos permite ser más eficientes y reducir costos fijos mientras terminamos de organizar nuestro sector comercial», señaló el directivo.

El compromiso con Suipacha y la región

La nueva gestión que encabeza Pablo Asci ha hecho hincapié en la transparencia y el cumplimiento de los plazos. A diferencia de etapas anteriores, los salarios se abonan mensualmente el cuarto día hábil y se ha regularizado el pago a los productores a 30 días. Además, Mana resaltó la prioridad que se le otorga a los proveedores locales, desde estaciones de servicio hasta casas de electricidad.

Sobre la imagen comercial, el gerente aclaró que, aunque se sigue utilizando la marca La Suipachense, los envases actuales mantienen temporalmente la razón social anterior debido a los tiempos legales de habilitación y diseño. «En agosto ya empezaremos a ver los nuevos diseños que reflejan la nueva sociedad anónima», adelantó.

Finalmente, Mana reflexionó sobre el impacto social de la reapertura: «Después de haber visto una quiebra hace seis meses, ver la planta en marcha es un logro en conjunto entre empleados, el grupo inversor y la comunidad».

Con la mirada puesta en la primavera y el esperado aumento en el ingreso de leche, Lácteos Suipacha busca consolidar su equilibrio operativo y devolverle a la ciudad su motor productivo más emblemático.