La Travesía Urbana de la Ruta Nacional 5 en Mercedes volvió a aparecer en la agenda de la obra pública nacional. Esta vez no lo hizo a través de un acto, una licitación o un anuncio de inicio de trabajos, sino dentro del proyecto de Presupuesto Nacional 2027, presentado por el Gobierno nacional ante el Congreso.
El listado presupuestario, entre otros trabajos, incorpora el proyecto denominado “Travesía Urbana, Ruta Nacional N° 5; Tramo: Travesía Mercedes”, con un importe total a devengar de $ 74.997,44 millones. Para 2027, en tanto, se prevé una asignación de alrededor de $ 2.503 millones. La inclusión representa una señal de que la obra vuelve a formar parte de la planificación nacional, aunque la partida deberá atravesar el debate legislativo y, posteriormente, convertirse en ejecución efectiva para que deje de ser una previsión presupuestaria.
Y allí aparece una primera cuestión central: la obra vuelve a estar en los papeles, pero todavía no en la ruta.
La historia reciente de la Travesía de Mercedes permite entender porqué el nuevo anuncio debe ser observado con cierta mesura.
En julio de 2022, Vialidad Nacional presentó la transformación de la Ruta 5 entre Mercedes y el inicio de la Variante Suipacha como parte de un programa destinado a completar la autopista hacia el oeste. En aquel momento, la obra Mercedes-Suipacha fue anunciada con una inversión inicial de $ 4.300 millones y una extensión de 20 kilómetros, entre los kilómetros 104 y 124.
Pero la Travesía propiamente dicha constituía una obra diferente y especialmente sensible para Mercedes: el tramo comprendido entre el distribuidor de la Ruta Provincial 41, en el kilómetro 96,3, y el kilómetro 104. El mismo tramo que hoy ha generado un debate legislativo para la posible instalación de radares.
Ese sector, de aproximadamente 6,2 kilómetros, es el eslabón que permitiría completar la transformación de la Ruta 5 en autopista desde el final del actual tramo de doble calzada hasta el comienzo de la obra Mercedes-Suipacha.
El proyecto contempla dos intervenciones principales: la construcción de un nuevo distribuidor para el acceso norte a Mercedes, con la autopista elevada, y la ejecución de una segunda calzada; además de la segunda calzada y el acceso sur por calle Manuel Sanmartín.
En enero de 2023 Vialidad Nacional publicó la licitación de la obra denominada “Nueva Travesía de Mercedes y construcción de autopista en Ruta Nacional N° 5, entre fin distribuidor RP 41 (Km 96,3) – Km 104”. El presupuesto oficial era entonces de $ 3.499.799.853,76.
A aquella licitación se presentaron, entre otras, las ofertas de CPC SA, por $ 6.281 millones, y Vial Tec SA, por $ 6.426 millones. La obra, sin embargo, no llegó a transformarse en realidad.
Tres años y medio después aparece quizás el dato más impactante de todo el expediente. El presupuesto oficial de 2023 rondaba los $ 3.500 millones. El proyecto presupuestario 2027, en cambio, incorpora la Travesía Mercedes por un monto total de $ 74.997,44 millones.
La comparación nominal muestra una multiplicación de aproximadamente 21,4 veces, es decir, un incremento cercano al 2.043 % respecto del presupuesto oficial de 2023.
No se trata, naturalmente, de una comparación que permita atribuir toda la diferencia a una sola causa. Entre ambas cifras transcurrieron años de inflación, cambios en los costos de materiales, salarios, combustibles, maquinaria y financiamiento. Además, el monto consignado para 2027 corresponde a la planificación presupuestaria actual de una obra que deberá ser nuevamente encuadrada y ejecutada.
Pero el contraste permite dimensionar el costo que tiene para el Estado que una obra vial permanezca durante años sin concretarse. Lo que en 2023 tenía un presupuesto oficial de $ 3.500 millones hoy aparece dentro de una planificación de casi $ 75.000 millones.
La Travesía no puede analizarse completamente separada del tramo Mercedes-Suipacha.
La duplicación de calzada entre los kilómetros 104 y 124 llegó a tener trabajos concretos. Vialidad Nacional informaba en 2023 movimientos de suelo, alcantarillas y obras vinculadas con la futura segunda calzada; en 2024 también se comunicaron avances en terraplenes, hormigonado y distribuidores.
Sin embargo, durante 2026 esa obra volvió a quedar paralizada. Distintos reportes periodísticos señalaron falta de pagos, suspensión de trabajadores y retiro de maquinaria. La Nación informó en abril que la obra había vuelto a detenerse por falta de pago a la contratista, mientras otros medios de la región consignaron despidos y una reducción prácticamente total de la actividad.
El dato es particularmente relevante porque la actual administración nacional heredó una obra que había sido relicitada y puesta en marcha durante el gobierno anterior, pero terminó frenándose bajo el esquema de fuerte reducción de la obra pública aplicado posteriormente.
Así, la Ruta 5 quedó atrapada nuevamente en una historia conocida: una obra que cambia de gobierno, cambia de contrato, cambia de presupuesto y vuelve a quedar detenida.
Ahora, en 2026, la Travesía vuelve a aparecer en una nueva planificación nacional. El ciclo resulta conocido: anuncio, proyecto, licitación, demora, cambio de gobierno, paralización, nuevo presupuesto y nuevo anuncio.
La inclusión de obras de infraestructura en el Presupuesto 2027 tiene además una particularidad política imposible de ignorar: se trata de un año electoral nacional. Eso no permite afirmar que la inclusión de la Travesía responda exclusivamente a una estrategia electoral. Sí permite señalar que las obras públicas vuelven a ocupar un lugar dentro de la planificación presupuestaria de un año en el que el Gobierno deberá someterse nuevamente al voto popular. Pero hay una diferencia importante entre presupuestar una obra y ejecutarla.
El propio análisis del proyecto presupuestario advierte que las obras incorporadas en la planilla no tienen todavía garantizada su ejecución: el presupuesto debe ser aprobado por el Congreso y luego las partidas deben traducirse en contratos, certificados, pagos y trabajos efectivos.
La aparición de casi $ 75.000 millones en el Presupuesto 2027 es un dato relevante para Mercedes. Pero todavía es solamente eso: un dato presupuestario. La verdadera noticia llegará cuando haya una licitación vigente, un contrato, máquinas en el terreno y un cronograma de obras.








