En el marco del 3° Congreso Educativo de Mercedes, el Consejo Escolar participó de las actividades desarrolladas durante la jornada, con una propuesta especialmente destinada a los trabajadores auxiliares de la educación.

La actividad incluyó un taller de Educación Sexual Integral (ESI) para auxiliares, que estuvo a cargo de las referentes distrital y regional de ESI, Alejandra Ahumada y Laura Mónaco.

La propuesta permitió generar un espacio de capacitación e intercambio con quienes cumplen diariamente distintas tareas indispensables para el funcionamiento de las instituciones educativas.

Durante su intervención en el Congreso, la presidenta del Consejo Escolar de Mercedes, Maguy Oliva, incorporó los conceptos de “memoria” y “corazón” al lema del encuentro y puso especial énfasis en la importancia de reconocer a quienes muchas veces permanecen detrás de escena de la tarea educativa.

Oliva expresó su orgullo por la inclusión de los trabajadores auxiliares, cocineros y porteros en el congreso y los definió como “nuestras manos”, destacando que su trabajo forma parte de la vida cotidiana de cada escuela.

En ese sentido, remarcó que estos trabajadores no solamente garantizan tareas esenciales para el funcionamiento de los establecimientos, sino que también acompañan diariamente la labor pedagógica y atienden necesidades concretas de los estudiantes.

Entre esas tareas, destacó especialmente el trabajo de quienes se ocupan de la alimentación de los alumnos y de la atención cotidiana de situaciones que exceden lo estrictamente pedagógico.

La participación del Consejo Escolar también permitió poner en valor la necesidad de sostener espacios de formación para todo el personal que integra las comunidades educativas y reforzar, desde distintos ámbitos, la defensa de la educación pública.

Desde el organismo educativo agradecieron especialmente la participación de todos los trabajadores auxiliares que se sumaron a la propuesta y destacaron el intercambio generado durante el taller.

La presencia del personal auxiliar en el congreso permitió así ampliar la mirada sobre la comunidad educativa y reconocer que la escuela se construye diariamente con el aporte de docentes, directivos, estudiantes, familias y también de quienes, desde sus distintas funciones, hacen posible que las instituciones abran sus puertas y desarrollen su tarea.