La implementación de un nuevo sistema de peajes en la Autovía Provincial 6 vuelve a poner sobre la mesa un interrogante acerca del futuro de la infraestructura vial bonaerense: ¿podría aplicarse una modalidad similar en la Ruta Provincial 41 si, en algún momento, se concreta su transformación en autopista?
La pregunta surge a partir de la puesta en funcionamiento del sistema de cobro electrónico Free Flow, oficializada por Autopistas de Buenos Aires S.A. (Aubasa). La modalidad permite cobrar peajes sin cabinas ni barreras, mediante dispositivos electrónicos y tecnologías de reconocimiento de patentes.
Por el momento, la medida alcanza a la Ruta 6, un corredor estratégico para la circulación y el transporte de cargas en la provincia de Buenos Aires. Sin embargo, su implementación constituye un antecedente para observar cómo podrían funcionar los sistemas de peaje en futuras obras viales.
El nuevo esquema comenzó a funcionar en las estaciones de San Vicente, a la altura del kilómetro 51, y General Las Heras, en el kilómetro 105. Está previsto que próximamente se incorpore una tercera estación en Cardales.
El sistema identifica a los vehículos mediante distintas tecnologías, reconoce sus patentes y detecta los dispositivos TelePASE para determinar la categoría correspondiente y efectuar el cobro de manera automática.
La modalidad introduce un cambio en la circulación por la Ruta 6, que hasta ahora no contaba con estaciones de peaje operativas. Además, contempla tarifas diferenciadas según el horario y una bonificación del 30 % para los vecinos que acrediten domicilio en las localidades alcanzadas por el beneficio.
La decisión de avanzar con el cobro se sustenta en el contrato de concesión de la autovía, aprobado en 2016, que ya contemplaba un cuadro tarifario. No obstante, su aplicación había quedado pendiente y los valores originales perdieron vigencia frente al incremento de los costos de operación y mantenimiento.
La experiencia de la Ruta 6 permite proyectar un escenario posible para otros corredores bonaerenses. Entre ellos aparece la Ruta Provincial 41, que atraviesa una extensa región del interior provincial y conecta distintas localidades, entre ellas Mercedes.
Si en el futuro se avanzara con una transformación integral de la Ruta 41 en autopista, la incorporación de un sistema de peajes electrónicos podría formar parte de las alternativas de financiamiento y mantenimiento de la infraestructura.
En ese hipotético escenario, el modelo Free Flow ofrecería la posibilidad de establecer puntos de cobro sin necesidad de instalar las tradicionales cabinas, evitando detenciones y permitiendo que los vehículos mantengan su marcha. Algo similar a lo que sucederá cuando la estación de Olivera de Ruta 5 se traslade a Luján, hecho que aun no tiene fecha cierta.
Una eventual obra de esas características en la RP41 todavía aparece como un horizonte lejano. Su concreción dependerá de decisiones políticas, proyectos de infraestructura, financiamiento y definiciones sobre el modelo de gestión que se adopte.
La puesta en marcha del Free Flow en la Ruta 6 muestra que la provincia cuenta con una alternativa tecnológica para implementar peajes sin barreras. Su utilización en otros corredores dependerá de las características de cada proyecto y de las decisiones que se adopten en materia de concesiones y financiamiento.
Para la Ruta 41, por ahora, se trata de una posibilidad que permite abrir el interrogante, pero no de una medida anunciada.
El debate sobre el futuro de las rutas bonaerenses no se limita a la construcción de nuevas calzadas o a la ampliación de la capacidad de circulación. También involucra cómo se financiarán las obras, quién tendrá a su cargo el mantenimiento y qué costos deberán afrontar los usuarios.








