Esa costumbre de llegar a una cabina de peaje como, por ejemplo, la de Olivera, esperar que una persona abra la ventana para recibir los billetes y accionar el mecanismo que levanta la barrera, pasará a ser parte de la historia. En esas cabinas ya no habrá personal y el efectivo no será un medio de pago en los peajes nacionales.
La transformación forma parte de la implementación de la Red Federal de Concesiones (RFC), el nuevo esquema de gestión de rutas nacionales que impulsa la modernización de las estaciones de peaje y establece el uso de medios electrónicos para abonar el paso. Según informó Vialidad Nacional, las modalidades habilitadas son TelePASE y el pago manual electrónico mediante tótems.
La medida implica un cambio en una práctica habitual para miles de automovilistas que transitan por las rutas nacionales: ya no será posible detenerse en una cabina y pagar con dinero en efectivo. Quienes no cuenten con el dispositivo TelePASE podrán utilizar una tarjeta de débito o crédito con tecnología contactless, o una billetera virtual mediante un código QR, siempre que la opción esté habilitada en la estación correspondiente.
El sistema contempla dos modalidades. La primera es TelePASE, que permite abonar automáticamente el peaje sin necesidad de detenerse para realizar el pago de manera manual.
La segunda alternativa es el pago electrónico mediante tótems instalados en las estaciones. Esta opción está destinada a quienes todavía no cuentan con TelePASE y permite efectuar la operación con una tarjeta contactless o una billetera virtual a través de un código QR.
En cualquiera de los dos casos, el personal de cabina ya se prepara como una especie en extinción.
Uno de los puntos centrales de la nueva modalidad es el costo del peaje. Una vez que la empresa concesionaria haya instalado las dos alternativas de pago electrónico en la totalidad del tramo y estas se encuentren operativas en todas las cabinas, quienes circulen sin TelePASE deberán abonar el doble de la tarifa correspondiente.
La disposición establece, por lo tanto, una diferencia económica entre quienes utilicen el sistema automático y quienes opten por realizar el pago electrónico de manera manual. La aplicación de esa tarifa diferencial está sujeta a que se complete la instalación y habilitación de las modalidades previstas en todo el recorrido concesionado.
El esquema se enmarca en los lineamientos del Decreto 733/2025, que promueve una transición progresiva hacia un sistema de peajes basado en el
uso de medios electrónicos, como paso previo a la implementación del denominado free flow.
El free flow es un sistema de cobro automático que permite identificar los vehículos y registrar el paso sin necesidad de detenerlos ante una barrera. Su implementación apunta a reducir las filas en las estaciones de peaje, mejorar la fluidez del tránsito y disminuir los tiempos de viaje. En la ruta 5 está previsto que esto suceda, pero no se sabe cuándo, no hay fecha precisa.
La transición hacia ese modelo supone modificar tanto la infraestructura como los hábitos de los conductores. En el corto plazo, el cambio más visible será la desaparición del efectivo como medio de pago; posteriormente, el objetivo es avanzar hacia estaciones en las que el tránsito pueda continuar sin las detenciones que hoy caracterizan a las cabinas tradicionales.








