La Catedral Basílica de Mercedes volvió a quedar en el centro de la conversación pública luego de que, a través de su cuenta oficial de Facebook, denunciara un hecho de vandalismo que afectó puertas originales de una casilla, correspondientes a 1921 y recientemente restauradas y pintadas.
El episodio generó malestar entre quienes trabajan en la puesta en valor del edificio y motivó un llamado a la reflexión dirigido a las personas señaladas en la publicación, identificadas como Juli, Sol y Agus. El mensaje también puso en discusión la responsabilidad colectiva en el cuidado de uno de los espacios más representativos del patrimonio histórico y cultural de la ciudad.
Desde la Catedral lamentaron lo sucedido, especialmente porque los daños se produjeron mientras se desarrollan tareas para recuperar y preservar el edificio. Según explicaron, las puertas habían sido restauradas artesanalmente y pintadas hacía poco tiempo, como parte de los trabajos de conservación.
En ese contexto, la institución convocó a tomar conciencia sobre el valor histórico, cultural y patrimonial del templo, declarado Monumento Histórico Nacional en 2010.
La publicación no pasó inadvertida y generó comentarios de usuarios con distintas perspectivas sobre lo ocurrido y las posibles respuestas frente a este tipo de situaciones.
Entre las opiniones surgió el planteo de habilitar espacios específicos para expresiones culturales urbanas, entre ellas el hip hop y las intervenciones artísticas, como una alternativa para canalizar esas manifestaciones sin afectar edificios históricos ni otros bienes de uso público.
Sin embargo, una parte mayoritaria de las reacciones se concentró en la necesidad de respetar los espacios comunes, fortalecer el compromiso comunitario y establecer mayores controles para prevenir nuevos hechos de vandalismo.
Los comentarios también reflejaron una preocupación compartida por la conservación de un edificio que, más allá de su función religiosa, forma parte de la identidad urbana de Mercedes y constituye una referencia histórica para distintas generaciones de vecinos.
Desde la Catedral informaron que se encuentran proyectando la limpieza de los grafitis y remarcaron que estas tareas requieren recursos, trabajo y acompañamiento de la comunidad.
El mensaje difundido por la institución concluyó con un agradecimiento a quienes colaboran con su cuidado y con un pedido de compromiso para proteger un bien que, como señalaron desde la propia Catedral, pertenece a toda la comunidad.








