La carrera hacia las elecciones presidenciales de 2027 comienza a instalar debates sobre el futuro del peronismo y la construcción de una alternativa al gobierno de Javier Milei. En ese escenario, Juan Martín “Vasco” Andrés, delegado regional de la CGT Mercedes-Navarro-San Andrés de Giles y referente local de la Asociación de Empleados Fiscales e Ingresos Públicos (AEFIP), plantea que Axel Kicillof debe ser el próximo presidente de la Argentina.

En una nota de opinión, el dirigente sindical considera que el gobernador bonaerense representa la posibilidad de articular una propuesta política capaz de enfrentar el deterioro social y económico que, a su entender, provoca el modelo libertario. Su planteo combina la defensa de la industria nacional, el papel del Estado y la necesidad de reconstruir un proyecto de desarrollo con inclusión social.

Para Andrés, la Argentina atraviesa una crisis que excede lo económico y alcanza también la idea de Nación y la capacidad de sostener un proyecto colectivo. Frente a ese escenario, sostiene que el país necesita recuperar un pacto social distributivo y volver a colocar la producción, el empleo y la organización comunitaria en el centro de las decisiones públicas.

Uno de los ejes de su posicionamiento es la trayectoria de Kicillof. El dirigente destaca su formación como doctor en Economía por la Universidad de Buenos Aires y su paso por el Ministerio de Economía de la Nación, antecedentes que considera relevantes para conducir un programa económico orientado a la producción y la inversión nacional, sin relegar la inclusión social.

Sin embargo, ubica en la gestión de la provincia de Buenos Aires la principal credencial para proyectarlo hacia la Presidencia. Andrés entiende que gobernar el distrito más poblado y complejo del país, atravesado por profundas desigualdades territoriales y sociales, constituye una experiencia de gestión de particular relevancia para asumir la conducción nacional.

Desde esa perspectiva, considera que Kicillof reúne condiciones técnicas y políticas para encabezar una alternativa al programa económico de Milei. Su propuesta apunta a combinar capacidad de gestión, federalismo y recuperación del papel del Estado como herramienta de integración social.

El planteo también pone el foco en la situación interna del peronismo y en las dificultades para consolidar una conducción unificada frente al oficialismo nacional. Andrés advierte sobre la dispersión del espacio opositor y sostiene que la falta de una estrategia común limita sus posibilidades de construir una alternativa competitiva.

En ese marco, reconoce la legitimidad histórica y el peso político de Cristina Fernández de Kirchner, aunque considera que las restricciones que enfrenta la expresidenta, entre ellas su situación judicial, condicionan sus posibilidades de liderar una nueva etapa del movimiento.

La preocupación por las consecuencias sociales del programa económico nacional constituye otro de los ejes centrales del posicionamiento sindical. Andrés cuestiona las políticas de desregulación y el achicamiento del Estado, y advierte sobre sus posibles efectos en los jubilados, las personas con discapacidad, los comedores comunitarios y quienes necesitan tratamientos médicos de alta complejidad.

También plantea interrogantes sobre el futuro de la industria nacional y de la clase media en un esquema económico que, según su interpretación, debilita las herramientas estatales de protección y promoción productiva.

Para el dirigente, la continuidad de ese rumbo podría profundizar la desindustrialización y consolidar una economía con mayores desigualdades. En ese diagnóstico establece paralelismos con experiencias de privatización y ajuste registradas durante las últimas décadas del siglo pasado, tanto en la Argentina como en otros países.

Su crítica alcanza, además, la orientación internacional del Gobierno. Andrés considera que una pérdida sostenida de capacidades productivas y de autonomía estatal podría comprometer la soberanía económica y aumentar la dependencia del país respecto de las potencias extranjeras.

Andrés plantea que una candidatura de Kicillof permitiría reunir a distintos sectores sociales alrededor de un programa basado en la recuperación de la producción, el fortalecimiento del Estado y la reconstrucción de la cohesión social. Su apuesta supone, al mismo tiempo, superar las diferencias internas del peronismo y construir una propuesta que trascienda los límites de ese espacio político.

La definición del dirigente es contundente: considera que el gobernador bonaerense representa la principal alternativa al proyecto de Milei y la posibilidad de recuperar un Estado con capacidad de integrar, proteger y promover el desarrollo nacional.