La Asociación Judicial Bonaerense advirtió sobre las precarias condiciones de infraestructura en la sede de calles 26 y 37. Tras realizar relevamientos, el gremio solicitó soluciones urgentes a la Procuración General ante fallas estructurales y de climatización que afectan tanto a empleados como al servicio de justicia.

Los trabajadores judiciales de Mercedes han iniciado el año 2026 en un estado de alerta debido a lo que consideran un deterioro sostenido y alarmante de las condiciones de infraestructura en el Departamento Judicial. El foco de mayor preocupación se sitúa en el edificio de las calles 26 y 37, sede de las fiscalías, donde las deficiencias actuales no solo entorpecen el normal funcionamiento administrativo, sino que, según denuncian, ponen en riesgo la salud de quienes trabajan en el lugar.

Desde la conducción de la AJB señalaron que esta situación no es un hecho aislado, sino que forma parte de una «crisis estructural» que afecta a diversas dependencias de la provincia de Buenos Aires. En el caso específico de Mercedes, el último informe gremial resalta fallas críticas que incluyen el mal funcionamiento de los sistemas de climatización (refrigeración y calefacción) y una falta generalizada de mantenimiento básico.

A nivel provincial, la dirigencia sindical ha calificado estos espacios de trabajo como «enfermantes», producto de la sobrecarga y las malas condiciones físicas de los edificios. Hugo Russo, secretario general de la AJB a nivel provincial, advirtió que, aunque las denuncias han sido constantes ante la Suprema Corte y la Procuración, los avances y las respuestas estatales han sido mínimos frente al avance de la crisis. Por su parte, el secretario gremial, Oscar Yenni, enfatizó la necesidad de abordar de manera integral la salud laboral, exigiendo «edificios seguros y condiciones dignas» para evitar que los trabajadores sigan enfermando por el entorno.

Gestiones locales y expectativas de licitación

A nivel local, el secretario general de la AJB Mercedes, Ignacio Cassiani, aclaró que más allá de la denuncia pública, se ha realizado un trabajo conjunto de relevamiento. «Se recorrió el edificio, se detectaron fallas edilicias y se solicitó a Fiscalía General la solución a esos problemas», explicó el dirigente. Tras este paso, la Fiscalía General requirió formalmente las reparaciones a la Procuración provincial, y actualmente los trabajadores se encuentran a la espera de que dicho organismo realice las licitaciones pertinentes para ejecutar las obras.

Mientras que en otros sectores, como el edificio de 22 y 23, se registraron algunos arreglos durante el mes de diciembre, la situación en la sede de 26 y 37 sigue siendo crítica. Ante la falta de mejoras significativas tras los reclamos planteados en las paritarias de 2024 y 2025, los judiciales exigen la apertura inmediata de una mesa de trabajo específica de infraestructura para evitar que el daño en los edificios sea irreversible.