Mercedes tuvo su acto central en Plaza San Martín, con un recuerdo especial a los desaparecidos en nuestra ciudad durante la última dictadura militar.
En una jornada marcada por la emoción y gran convocatoria, la ciudad de Mercedes recordó el pasado martes 24 de marzo el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia. El acto central, realizado en la Plaza San Martín, fue impulsado y organizado por la a Comisión de Familiares y Amigos de Detenidos, Desaparecidos y Asesinados de Mercedes. Fue una jornada especial, teniendo en cuenta que se cumplieron 50 años de una de las épocas más negras de la historia argentina.
Se contó con la presencia de numerosas instituciones educativas, vecinos, vecinas e integrantes de diversos espacios sociales que se unieron para conmemorar cinco décadas del inicio de la última dictadura cívico-militar.
El acto se inició con las palabras de Patricia Bojorge, quien leyó un documento fundamental de la Comisión de Familiares y Amigos de Detenidos, Desaparecidos y Asesinados de Mercedes, en el cual se caracterizó al 24 de marzo de 1976 como el día más oscuro de nuestra historia reciente, cuando el Estado se convirtió en terrorista y dio inicio a un plan sistemático de exterminio y violaciones a los derechos humanos. El texto de la Comisión subrayó que el terrorismo de Estado no fue un hecho aislado, sino una maquinaria de violencia planificada mucho antes del golpe, con el objetivo de disciplinar a la sociedad y facilitar la aplicación de un plan económico neoliberal que destruyó el aparato productivo nacional y sumió al pueblo en la miseria planificada. Asimismo, el documento denunció la actual «cultura del odio» utilizada por el gobierno liberal como una herramienta de intervención para desnaturalizar el pacto democrático y aplicar planes de ajuste, advirtiendo sobre la deshumanización del adversario político y el alineamiento de la gestión actual del gobierno nacional con conflictos bélicos internacionales en contra de la tradición de neutralidad y paz de la Argentina.
Posteriormente, la presidenta del Honorable Concejo Deliberante, Mariana San Martín, tomó la palabra para reflexionar sobre lo que significa «pasar por el corazón» nuestra historia. Ante una plaza colmada de alumnos y alumnas, San Martín destacó la importancia del pensamiento crítico y la formación de la juventud, a quienes definió como la esperanza del país. En su discurso, recordó con dolor que en Mercedes faltan 23 seres humanos a quienes les arrebataron la vida y el futuro, e invitó a los presentes a imaginar qué estarían haciendo hoy esos vecinos y vecinas si no hubieran sido víctimas del terror estatal. La concejala reivindicó el coraje histórico de Raúl Alfonsín al llevar a los genocidas al banquillo de los acusados, así como la continuidad de las políticas públicas de Memoria, Verdad y Justicia durante los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner. Portando un pañuelo blanco realizado por una de sus nietas, citó un mensaje de su nieta Francisca que resumió el espíritu de la jornada: «Habitar la memoria es abrir una puerta al futuro; somos lo que nos conmueve, somos lo que defendemos y somos lo que no olvidamos».
El acto concluyó reafirmando que la Memoria, la Verdad y la Justicia son pilares inamovibles de la democracia argentina. La Comisión de Familiares enfatizó que el proceso de juzgamiento a los responsables de crímenes de lesa humanidad debe continuar sin retrocesos, exigiendo cárcel común y efectiva para los genocidas y el cese de los discursos negacionistas que intentan igualar el terrorismo de Estado con la militancia política.
Con la presencia simbólica de los pañuelos blancos y el reclamo persistente por la restitución de la identidad de los jóvenes apropiados, la comunidad de Mercedes cerró la conmemoración con el grito de «¡Presentes!» por los 30.000 detenidos-desaparecidos, ratificando que no hay «Nunca Más» posible sin justicia social y soberanía.









