En una emotiva ceremonia en la Basílica de Luján, el sábado 21 de marzo , nuestro arzobispo diocesano Jorge Eduardo Scheinig consagró sacerdote al suipachense Manuel Asenzo y diáconos al mercedino Lucas Levermann y al chivilcoyano Matías De La Pérgula.
Ante un templo colmado de fieles, familiares y amigos de los consagrados, instó a los nuevos ministros a «morir a sus proyectos personales» para servir al pueblo de Dios.
En su homilía, monseñor Scheinig reflexionó sobre el significado de la Pascua, al señalar que «Jesús da la vida para que nosotros tengamos vida» y que ese amor «salva». En ese marco, subrayó que toda celebración cristiana tiene un carácter pascual y que la vida de la Iglesia está marcada por ese misterio.
El arzobispo también se dirigió a los ordenandos e indicó que el ministerio implica una entrega total: «Van a decirle hoy a Dios y a toda la Iglesia que quieren entregar la vida», expresó. Asimismo, destacó que el diaconado y el sacerdocio suponen una transformación profunda, al configurar la vida de quienes los reciben con la de Cristo.
Al referirse al Evangelio, recordó la misión de Jesús de anunciar la presencia de Dios y de sanar, y retomó la expresión «la cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos». Invitó a vivir el ministerio con entusiasmo y cercanía al pueblo.

Por último, animó a los nuevos ministros a trabajar por comunidades unidas, promover la reconciliación y comprometerse con una Iglesia «no clericalista», al tiempo que agradeció a las familias, comunidades de origen y formadores del seminario por el acompañamiento en el camino vocacional.
Con el lema «Señor, tú lo sabes todo, sabes que te amo», la ordenación llegó luego de completar su formación en el seminario Santo Cura de Ars, de Mercedes. Luego de la misa concelebrada hubo una reunión de confraternidad en el Ateneo lujanense. Manuel dio su primera misa en la Basílica luego a las 19 y al día siguiente la vespertina en su querida parroquia de Suipacha, Ntra Sra del Rosario.








