A mediados de la semana anterior, el Senado de la Nación dio aprobación al proyecto de reforma laboral. La media sanción se produjo en la Cámara Alta, donde 42 legisladores dieron su voto positivo y otros 30 se opusieron.
Entre los senadores que no acompañaron la pretensión de la actual administración nacional, estuvo Eduardo Wado de Pedro, quien brindó sus fundamentos por los cuales tomó tal determinación.
En principio sostuvo que en dos años de gobierno de Milei “se perdieron 270 mil puestos de trabajo registrados, cerraron más de 21 mil empresas y los salarios reales cayeron tanto que la mayoría de los argentinos no llega a fin de mes”.
Luego destaca que esta ley tiene tanto de “modernización laboral” como Menem tuvo de “revolución productiva”. “No es una ley que resuelva los nuevos desafíos del mundo del trabajo ni que vaya a generar más empleo: es un rejunte de ideas que ya fracasaron con Menem, De la Rúa, Macri y la Ley Bases de Milei”, señaló.
Entiende el legislador oriundo de esta ciudad que “van a subsidiar los despidos de las grandes empresas con la plata de los jubilados, rearmar negocios para pocos a costa de los trabajadores – como lo fueron las AFJP – y a retroceder cien años en lo que hace a la jornada laboral, las horas extra o el derecho a huelga”.
Advierte que buscan dejar a los trabajadores indefensos, razón por la cual se manifestaron en contra del proyecto que ahora deberá tratar la Cámara Baja del Congreso de la Nación.








