La Municipalidad de Mercedes se encuentra en pleno proceso de planificación para la construcción de una rotonda en un cruce de la ciudad que actualmente no solo se encuentra deteriorado, sino que también resulta de alto riesgo de siniestralidad. Hablamos del cruce de Acceso Manuel Sanmartín y calle 110 donde ya se han registrado diversos accidentes, algunos de ellos con víctimas fatales. 

La zona en cuestión refleja crudamente la detención de la obra pública, puesto que allí se proyectaba la jerarquización del acceso a la ciudad y en terreno linderos a ese sector también se encuentra el desarrollo urbanístico de 141 viviendas que no solo fueron detenidos en su construcción, sino que también quedaron a la deriva con definiciones pendientes.

La obra en cuestión demandará inconvenientes en el tránsito, razón por la cual, antes de comenzar, se buscan tomar todos los recaudos posibles. Los mismos tienen que ver especialmente con la existencia de establecimientos educativos en esa zona, más allá del tránsito normal y habitual que incluye comercios, establecimientos fabriles y residentes.

En tal sentido se están llevando adelante diferentes reuniones a los efectos de organizar la circulación y para ello también será necesario mejorar o empedrar algunas calles aledañas que garanticen circulación en situaciones meteorológicas adversas.

Las autoridades municipales pretenden que los inconvenientes que ocasionan todas las obras, especialmente las viales, tengan el menor impacto posible en la comunidad. Mercedes ya tiene experiencia en otros trabajos que incluso se demoraron más allá de lo previsto. La avenida 2 fue un ejemplo y el propio acceso también tuvo sus bemoles, más que por cortes, por su estado crítico tras la paralización de los trabajos que tenía a su cargo Nación.

Recordemos que, tras una decisión política de la comuna, se dio continuidad a las obras en el acceso, concluyendo parte de la repavimentación hasta el cruce con calle 132. La intención ahora es seguir dando continuidad, no solo con la rotonda mencionada, sino también con la señalización o demarcación horizontal e iluminación. Siempre hablando del mismo tramo.

Las primeras evaluaciones de costos hablan de más de 500 millones de pesos, los que invertirá la propia comuna y que posiblemente luego sean agregados a los fondos anteriores que se reclamaron al Gobierno nacional como sucedió con avenida 2. “En algún momento tal vez los recuperemos”, aseguró una fuente oficial.

Por lo pronto y como muestra del interés por realizar la obra, se ha solicitado desde la oficina de Compras, una cotización del hormigón necesario para estos trabajos. Tiene carácter de licitación privada. Las ofertas tienen como plazo de presentación el 23 de febrero. Se deja en claro que, en principio, las contrataciones recaerán sobre las propuestas de menor precio. No obstante, podrá adjudicarse excepcionalmente por razones de mejor calidad, dentro de las características o condiciones mínimas que deba reunir el objeto de la contratación, siempre que se determine con fundamento que la mejor calidad compense la diferencia de precios.

Si bien aún no hubo afirmaciones ni confirmaciones de carácter oficial, es posible que, por una cuestión de costos, la mano de obra sea de las cooperativas que ya han trabajado en distintos sectores de la ciudad, como por ejemplo la 15 entre 40 y 42.