El propietario de la estación de servicio Axión de la vecina ciudad de Giles, realizó declaraciones a un medio televisivo de esa localidad. Nicolas Rossi decía sobre el final de la semana anterior que todavía “no nos han comunicado nada de cómo la van a instrumentar, por lo pronto debo decir que nosotros los estacioneros estamos en descuerdo con esto, si realmente el Municipio tiene déficit que haga lo necesario para solucionarlo, pero no nos trasladen ese problema a nosotros. Las estaciones de servicio son un negocio 100 % en blanco y por esto pensamos que le cargan la mochila de su ineficiencia a quienes hacen las cosas bien”.

El empresario arrancó la entrevista fuerte. Luego aclaró que cada una de las estaciones de servicio tiene su clientela, “las estaciones de la ruta tiene un 95 % de clientela de afuera, nosotros y la otra de la ciudad estaremos en el 40 %… Para el que es de afuera es una injusticia que le cobren un sobreprecio porque él nunca recibirá una contraprestación. Partamos de la base que no se pude poner gravámenes sobre combustibles, hay una demanda en la corte, en algún momento lo van a voltear”, anticipaba Rossi.

El responsable de la Axion gilense agregó, “si te ponés a pensar, nosotros tenemos una rentabilidad de un 10 %, casi que el Municipio va a ganar más plata que nosotros sin arriesgar nada… Cuando fuimos a la reunión con los concejales, no tenían idea de nada, ni de volúmenes, ni de facturación, ni sabían cuánto iban a recaudar. No habían leído nada sobre esto”, cuestionó.

Además el empresario sostuvo que la implementación de la tasa les va a generar un costo administrativo, “no tienen idea de la tarea administrativa que tiene una estación de servicio”. Y que además también impactará en el transporte, “uno que consume 10 mil litros por mes ya son 200 más por mes, hay trasportes que gastan diez veces más, son dos millones más por mes, 24 en el año. El problema es que las estaciones de servicio tenemos un punto de equilibrio muy alto y si yo pierdo el 40 % de la venta tengo que cerrar el negocio”, advierte. Como en todo conflicto siempre aparece el trabajador como variable de los inconvenientes. No fue este caso la excepción donde el empresario de Giles afirma que esta medida pone en riesgo unos cien puestos de trabajo en la ciudad.