A pesar de estar amparado por la ley para negarse a declarar, el único imputado en el caso Martiniano, eligió declarar en la citación que le realizó fiscalía. Fue en sede judicial el pasado lunes donde estuvo acompañado por su abogado defensor, el Dr. Ariel Fusco. “Quiero aclarar que yo no tengo ninguna responsabilidad en el hecho que se está investigando”, dijo el propietario de la firma comercial que alquiló los inflables.
El comerciante declaró ante la Unidad Funcional de Instrucción N° 2 del Departamento Judicial Mercedes y rechazó la acusación en su contra por el grave accidente sufrido por el menor Martiniano Palazzo durante un evento infantil realizado en el Club Quilmes.
La fiscalía le atribuye, en principio, el delito de Lesiones culposas agravadas, al considerar que el proveedor del servicio de alquiler de inflables habría actuado de manera negligente. Según la imputación, el 15 de septiembre de 2024 por la tarde, en el predio del club ubicado en calle 24 y 119, FB instaló el inflable del que cayó el niño y luego se retiró sin dejar personal de supervisión ni instrucciones claras de uso. Para los investigadores, esa falta de control habría permitido una incorrecta sujeción del juego o una sobrecarga de menores, lo que derivó en la desconexión del soplador y el rápido colapso de la estructura.
Durante su indagatoria, FB negó responsabilidad y remarcó que trabaja en el rubro desde hace “catorce o quince años” sin haber tenido incidentes previos. Señaló que posee entre 14 y 15 inflables y que el utilizado en el evento fue adquirido a un fabricante local. También destacó que ha sido contratado en reiteradas oportunidades por el Club Quilmes, la Municipalidad de Mercedes y otras instituciones.
Respecto del día del hecho, explicó que llegó al club alrededor de las 11 de la mañana, armó los juegos en el sector que le indicaron y los aseguró con estacas metálicas de mayor tamaño que las originales “para más seguridad”. Afirmó que consultó al organizador LP, si la instalación estaba correcta, le dijeron que sí y como era habitual iba a regresar a la hora 17.
Al volver por la tarde – según su versión – encontró presencia policial y tres inflables desinflados. Sostuvo además que el tobogán estaba desplazado respecto del lugar donde lo había dejado. Indicó que, por comentarios de personas presentes, al momento del incidente había entre 30 y 35 niños utilizando el juego, cuando él recomienda verbalmente un máximo de ocho a diez chicos de entre siete y nueve años.
El imputado subrayó que su servicio es exclusivamente de alquiler y no incluye cuidadores, por lo que – según manifestó – la responsabilidad de la supervisión recae en quienes contratan el inflable. También mencionó que una de las turbinas presentaba el enchufe dañado cuando la retiró y que, meses después, el inflable fue peritado e infló correctamente.
En su declaración, FB aportó además referencias a posibles testigos que habrían observado un uso indebido del juego e incluso mencionó comentarios en redes sociales donde se señalaba que los niños “jugaban a tumbar el inflable”.
En efecto se pidieron las citaciones pertinentes y el venidero martes 3 de marzo serán citadas tres personas, a declarar en carácter de testimonial, para seguir adelante con la investigación acerca de las responsabilidades penales en el incidente.
Foto: Imagen ilustrativa








