El Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires tiene su calendario oficial. El proceso en cuestión comenzará el venidero jueves 22 de enero con la apertura de la mesa de entradas de la Junta Electoral y la exhibición de padrones, que se extenderá hasta el martes 27 de enero. Ese día vencerá el plazo para la presentación de observaciones y tachas al padrón electoral. Posteriormente, el martes 3 de febrero cerrará el plazo para la presentación de avales, mientras que el domingo 8 de febrero será la fecha límite para la oficialización de candidaturas.

El cronograma prevé además que el jueves 12 de febrero finalice la exhibición de las listas de candidatos y que el domingo 15 de febrero finalice el plazo para la impugnación de candidaturas, dando inicio al proceso de tratamiento de las mismas por parte de la Junta Electoral. De ese modo, las resoluciones definitivas sobre listas y postulantes deberán expedirse el jueves 19 de febrero.

Finalmente, el domingo 15 de marzo se llevarán a cabo los comicios internos no solo para definir la conducción provincial sino también la de los distritos. Sabido es que la posibilidad de más de una lista depende de los acuerdos en las estructuras superiores. Pero ese será motivo de otros artículos. En este en particular recogemos expresiones del actual titular del PJ de Mercedes, Juan Pablo López. El exrepresentante del Parlamento del Mercosur, dice sin vueltas que el próximo presidente del peronismo mercedino tiene que ser el actual intendente, Juan Ignacio Ustarroz.

López, allá por el 2022 cuando le tocaba asumir esa responsabilidad partidaria, destacaba el gesto del jefe comunal pues históricamente en la mayoría de los distritos, el presidente del partido es el intendente (siempre y cuando gobierne el peronismo obviamente).

Ahora Juan Pablo López cree que es el turno del primer mandatario. “Atravesamos un momento especialmente complejo para la política en general. Las instituciones, que durante décadas funcionaron como marcos de previsibilidad y contención democrática, hoy se encuentran en jaque en prácticamente todas las esferas. El derecho internacional es interpelado de manera permanente y las estructuras normativas que parecían sólidas e inamovibles han comenzado a relativizarse, erosionando consensos básicos que sostienen la convivencia social”, expresó en el comienzo de sus declaraciones.

Luego continua que, en nuestro país, “este contexto se expresa con crudeza. Crece la violencia simbólica y material, el bastardeo sistemático de la política y el descrédito de la representación democrática. Discursos de odio, simplificaciones peligrosas y ataques a lo público avanzan sobre el sentido común. Los sistemas represivos no solo reaparecen como respuesta, sino que buscan – y muchas veces encuentran – legitimación social, alimentados por el miedo y la desorientación colectiva”.

Refiere entonces que Mercedes no es una isla, “estamos inmersos en esa vorágine mundial, y atravesados por los algoritmos que alimentan el disparate y la desorientación. Frente a este escenario de incertidumbre, el peronismo local no puede improvisar ni mirar para otro lado. Necesitamos aportar experiencia y aplomo. Dirigentes que entiendan que la política no es grito ni espectáculo, sino construcción paciente, organización y gestión”.

Afirma que desde Mercedes “tenemos la posibilidad, y la obligación, de ser un faro para toda la provincia. Un faro que ilumine con hechos y no con slogans; que muestre que es posible gobernar con unidad, con comunidad organizada y con un Estado presente que ordena, cuida y promueve. Un faro de gestión, de diálogo y de síntesis política en tiempos de fragmentación”.

Con esos fundamentos López sostiene que, “Juani representa esa conducción que el Partido Justicialista necesita hoy. Por su experiencia, por su capacidad de construir consensos, por su compromiso con el pueblo que lo eligió y por su visión integral de la realidad. Juani expresa un liderazgo sereno pero firme, capaz de unir, de escuchar y de conducir sin estridencias”.

Sin dudarlo remarca, “creo que Juani debe ser el presidente del PJ. No como un gesto personalista, sino como una apuesta colectiva a un peronismo mejor, más organizado, más cercano a la gente y preparado para enfrentar los desafíos del presente y del futuro”, concluye.