En la jornada del pasado jueves, la Cámara de Diputados aprobó el proyecto que crea un nuevo Régimen Penal Juvenil y lo envió al Senado, que podría tratarlo en una sesión que está prevista para el 26 de febrero. La iniciativa establece penas de hasta 15 años para delitos graves, además de sanciones alternativas con criterios de gradualidad.

El texto prohíbe la aplicación de prisión perpetua para jóvenes de 14 a 17 años y dispone que quienes sean privados de su libertad cumplan condenas en establecimientos específicos, separados de los adultos. También determina que los delitos con penas inferiores a 3 años no podrán implicar encarcelamiento, mientras que para condenas de 3 a 10 años sin víctimas fatales ni lesiones graves se priorizarán medidas socioeducativas.

Las legisladoras oriundas de Mercedes no acompañaron el proyecto. Estuvieron dentro del centenar de legisladores que votó la propuesta gubernamental de manera negativa. Hablamos de las diputadas de Unión por la Patria Vanesa Siley y Sabrina Selva.

La primera de ellas, también dirigente sindical del sector judicial, posteó que “mientras les sacan los derechos laborales a los padres, meten en cana a los pibes”, uniendo la reforma laboral y el proyecto para bajar la edad de imputabilidad y habilitar el encarcelamiento desde los 14 años.

“Un discurso taquillero, pensado para la tribuna, que se para en el dolor de las víctimas, pero no resuelve el problema de fondo. Criminaliza a los pibes en lugar de construir un abordaje integral para niñas, niños y adolescentes en conflicto con la ley penal”, expresó Siley. La diputada consideró que en el marco de un modelo económico de timba y fuga y de quita de derechos, “la única respuesta que ofrecen es punitiva: cárcel”.

Siley considera que la edad de imputabilidad es una decisión de fondo que debe debatir el Congreso. “Pero los centros cerrados y abiertos, los jueces, fiscales y defensores, la infraestructura y los equipos técnicos dependen de las provincias. Cuidado con tomar decisiones nacionales que después no puedan implementarse en la práctica”, advirtió. “La democracia merece un debate serio. La seguridad no se construye con marketing punitivo”, agregó.

Por su parte la diputada Sabrina Selva expresó que no estaba en contra de un Régimen Penal Juvenil “estamos en contra del proyecto del oficialismo que no contempla ninguno”, dijo. La representante mercedina, que es abogada, sostuvo que el oficialismo “no trajo ningún régimen penal para discutir: solo el título de un diario”.

Confirmó que votó en contra del proyecto del oficialismo y defendió junto a su bancada “nuestro dictamen de un Régimen Penal Juvenil, serio, integral, justo y reparador. Nuestro dictamen contempla respuestas para los menores no punibles que cometen hechos aberrantes que encuadran en tipos penales graves y da respuestas a las familias y a las víctimas. El del oficialismo No”.

“Ojalá que cuando la demagogia punitiva pase de moda, nos sentemos a discutir un Régimen Penal Juvenil de verdad”, concluyó.