Según datos suministrados por la agencia local del INTA, las precipitaciones acumuladas durante el año pasado alcanzaron una cifra sin precedentes en más de medio siglo. Con un total anual que superó la barrera de los 1.750 milímetros, el 2025 se posiciona en la cima del registro histórico mercedino.
La ciudad de Mercedes ha sido testigo de un fenómeno climático excepcional durante el último año. De acuerdo con los registros de la agencia del INTA Mercedes, el año 2025 cerró con un total de 1.752,5 mm de lluvia, convirtiéndose en el año con mayor cantidad de precipitaciones desde que se iniciaron estos registros en 1970. Esta cifra marca un hito, superando por amplio margen el promedio anual de la región, que históricamente se sitúa cerca de los 987,9 mm.
El comportamiento mensual de 2025 fue determinante para alcanzar este récord. El mes de febrero fue particularmente intenso, registrando 373 mm de agua caída, seguido por un mes de mayo extremadamente húmedo con 295 mm. Otros meses con aportes significativos fueron noviembre con 197,2 mm y marzo con 182 mm.
El nuevo mapa de las lluvias: los cinco años más lluviosos
Con la incorporación de los datos de 2025, el «top ten» de los años con mayores precipitaciones en Mercedes ha sufrido modificaciones importantes. El podio histórico, liderado ahora por 2025, muestra que las últimas décadas han concentrado los eventos más extremos. 2025: 1.752.5 mm, 2014: 1.727.8 mm, 1993: 1.504.2 mm, 2001: 1.481 mm y 2012: 1.465,3 mm.
Resulta notable observar cómo el año 2014, que hasta hace poco ostentaba el primer lugar con 1.727,8 mm, ha quedado relegado al segundo puesto tras la intensidad pluvial de 2025.
El récord mensual absoluto
Si bien 2025 es el año más lluvioso en su conjunto, el récord de agua caída en un solo mes todavía pertenece al pasado. Según las fuentes, el mes más lluvioso registrado en la historia de Mercedes desde 1970 ocurrió en marzo de 1988, cuando cayeron 437,2 milímetros. Febrero de 2025, con sus 373 mm, se posiciona como uno de los meses más húmedos, pero no logró desplazar la marca establecida hace 37 años.
Para entender la magnitud de lo ocurrido en 2025, podemos imaginar que la ciudad recibió, en tan solo doce meses, una cantidad de agua equivalente a llenar casi dos veces el «balde» que habitualmente se llena en un año normal, desbordando cualquier previsión estadística de las últimas cinco décadas.









