El Cuerpo Legislativo aprobó por unanimidad un pedido de informes tras el traslado de la institución a la zona de la «vieja cantina». Desde el bloque de la UCR se cuestionó la falta de transparencia en la cesión del espacio público y advirtió sobre el riesgo hídrico del sector.

Durante la sesión ordinaria celebrada el pasado miércoles, el Concejo Deliberante de Mercedes trató un pedido de informes, bajo el expediente 47/26, referente a la reciente mudanza de la Escuela Pampero a un sector del Parque Municipal. La iniciativa, impulsada por el bloque de la UCR, busca clarificar las condiciones bajo las cuales una institución educativa pasó a ocupar un predio de uso público sin que la decisión fuera refrendada por el recinto legislativo.

El concejal Daniel Ivaldi, miembro informante del proyecto, expresó que la comunidad tomó conocimiento de que la escuela comenzó a funcionar en el predio de la «vieja cantina» hace pocas semanas.

Durante su alocución, el edil planteó interrogantes sobre la autorización legal del traslado, la intervención del Consejo Escolar y si existió un relevamiento técnico adecuado para garantizar el funcionamiento escolar en dicho lugar.

Asimismo, recordó que, tras el incendio que sufrió la escuela, se destinaron fondos millonarios para una construcción que nunca se inició por desacuerdos en el diseño entre la Provincia y la institución.

Uno de los puntos más críticos señalados por la oposición fue la vulnerabilidad del predio ante eventos climáticos. Ivaldi advirtió que el sector del parque se inunda con frecuencia y cuestionó si existe un plan de contingencia para proteger a la comunidad educativa ante el riesgo hídrico.

Según el edil, la ocupación de un espacio público de estas características debería haber pasado necesariamente por el Concejo Deliberante.

En respuesta, la concejala oficialista Sabrina Viñales aclaró que la decisión de trasladar la escuela al parque fue una propuesta de la propia comunidad educativa, que consideró el lugar propicio desde el punto de vista didáctico y pedagógico.

Viñales subrayó que la Escuela Pampero fue creada por decreto municipal y permanece bajo la órbita de la comuna, existiendo un convenio de responsabilidades compartidas con la Dirección General de Cultura y Educación de la provincia. Por este motivo, sostuvo que el Ejecutivo no incumplió la Ley Orgánica de las Municipalidades al utilizar bienes propios para un fin municipal.

Finalmente, el proyecto fue aprobado con una modificación propuesta por la concejala Andrea Bosini, quien sugirió que el informe no solo se centre en el impacto ambiental general, sino específicamente en la incidencia del emplazamiento en una zona de humedales debido a la cercanía con el río. La medida, que contó con el acompañamiento de todos los bloques, busca garantizar que el uso temporal del predio sea seguro hasta que se concrete la obra definitiva de la institución.