La concejala Sabrina Viñales, a través de sus redes sociales, puso el foco en el debate sobre la ética política, el hostigamiento y la responsabilidad institucional. En una extensa misiva, hizo un llamado urgente a la reflexión tras los recientes conflictos en el Concejo Deliberante, enfatizando que “cuando la política se vacía de principios, deja de ser política”. La nueva conformación lleva menos de un mes de convivencia y aún no han mostrado señales de un andar cuanto menos algo armonioso.
Viñales fue tajante al diferenciar el disenso democrático de lo que considera una falta de compromiso con el cargo. “La democracia no exige que pensemos todos igual. Exige algo más profundo: respeto por la Constitución, por las leyes y por las instituciones”, manifestó.
Respecto a la parálisis legislativa de los últimos días, señaló que “la ciudadanía no vota concejales para que se escondan, para que no den quórum o para que bloqueen el funcionamiento del Concejo Deliberante. Se nos elige para debatir, para dar la cara, para trabajar en el ámbito institucional que corresponde”.
La concejala dedicó un tramo importante a destacar la labor de Pety Laporta (UCR), la única edil no oficialista que no se sumó al vacío institucional en las primeras convocatorias. Viñales repudió los ataques que Laporta recibió por su postura: “Hostigar a quien es coherente no es hacer política: es intentar disciplinar la honestidad… Pety Laporta representa una tradición política profundamente democrática y republicana, que nada tiene que ver con el vaciamiento institucional, la extorsión política ni las operaciones mediáticas. Pety Laporta no necesita que nadie la defienda. Su trayectoria, su militancia histórica en la Unión Cívica Radical y su conducta intachable hablan por ella», recalcó.
Para Viñales, el intento de algunos sectores de desviar la atención mediante proyectos ya aprobados y declaraciones en medios fue una falta de respeto al vecino. “Reemplazar el debate democrático por micrófonos amigos es faltarle el respeto a la ciudadanía y debilitar la democracia”, sostuvo.
Finalmente, cerró con una exigencia de mayor madurez política: “No merecen actuaciones, ni relatos vacíos, ni dirigentes que hablen mucho afuera y callan adentro. Las familias mercedinas nos merecemos que desaparezca la pequeñez de las chicanas y nos pongamos a remar todos para el mismo lado”, concluyó.








