La organización no gubernamental S.O.S Hábitat, recordó el pasado 2 de febrero el Día Mundial de los Humedales. En su blog donde suele compartir información relacionada con el medio ambiente, destaca que el 30 de agosto de 2021, la Asamblea General de la ONU proclamó el 2 de febrero como el Día Mundial de los Humedales para concienciar sobre la urgencia de revertir la pérdida acelerada de los humedales y promover su conservación y restauración.
“El día marca la fecha de adopción de la «Convención relativa a los Humedales de Importancia Internacional» celebrada en 1971 en la ciudad iraní de Ramsar, a orillas del Mar Caspio”, destaca.
Agrega que a través de la designación de áreas protegidas, la aplicación de políticas eficaces, y el intercambio de conocimiento, la convención permite a los países tomar medidas para proteger sus humedales y utilizarlos de manera razonable. Adoptada por 172 países, cada uno de estos al adherirse a la convención, debe designar por lo menos un humedal para ser incluido en la Lista de Humedales de Importancia Internacional.
“Unos humedales sanos son fundamentales para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible, en especial los relativos al objetivo 6: para garantizar agua limpia y saneamiento para todos, y proteger los ecosistemas relacionados con el agua; el objetivo 14, para la conservación y uso sostenible de los océanos, los mares y los recursos marinos; y el objetivo 15, por la conservación, el restablecimiento y el uso sostenible de los ecosistemas terrestres y los ecosistemas interiores de agua dulce”, señalan.
El Día Mundial de los Humedales 2026, bajo el tema «Los humedales y los conocimientos tradicionales: celebrar el patrimonio cultural», explora las profundas conexiones entre los humedales y las prácticas culturales, tradiciones y conocimiento de las comunidades de todo el mundo.
A pesar de estos grandes beneficios, consideran que los humedales son unos de los ecosistemas que sufren mayor deterioro, pérdida y degradación, y se prevé que esta tendencia negativa continúe como consecuencia del rápido crecimiento de la población, la producción y el consumo insostenible, el desarrollo tecnológico y el cambio climático.
“Con una pérdida del 35 % a nivel mundial en los últimos 50 años comenzando en 1970, los humedales son nuestro ecosistema más amenazado, desapareciendo tres veces más rápido que los bosques. Entre las actividades humanas que provocan la pérdida de humedales están el drenaje y relleno para usarlos para agricultura y construcción, la contaminación, la pesca excesiva y la sobreexplotación de recursos, las especies invasoras y el cambio climático”, reflexionan.
Este círculo vicioso de desaparición de humedales, medios de sustento amenazados y agudización de la pobreza es el resultado de una forma de pensar que, de forma errónea, ve los humedales como meros terrenos baldíos en lugar de considerarlos fuentes de vida, empleos, ingresos y servicios ecosistémicos esenciales. Uno de los retos clave pasa por cambiar la mentalidad de la gente y alentar a los gobiernos y a las comunidades a valorar y priorizar los humedales.
Tras ello anunciaron que participaron el día 1 de febrero de la caminata bajo la luz de la luna en la Reserva Arroyo Balta, aquí en Mercedes. Fue una jornada donde pudieron contemplar las lagunas, el arroyo, la luna, la flora y fauna presentes en el lugar. “La noche se tornó mágica con los sonidos que nos rodeaban y también por la buena compañía. Como siempre agradecemos la invitación por parte del equipo de la reserva y nos llena de orgullo la labor que han llevado y llevan adelante para preservar esta zona importantísima por su historia paleontológica, como por la biodiversidad y ser fuente de agua dulce”, concluyeron.








