“Hay SERES de LUZ que jamás nos abandonan”

Para la Comunidad Educativa del Colegio Nuestra Señora del Carmen uno de esos seres es Pili Variné. Por eso, en el marco de los 110 años de vida del Colegio, para hacer visibles la admiración, la gratitud y el reconocimiento hacia ella que vive en nuestros corazones, en una celebración tan emotiva como necesaria, se impuso su nombre a la Sala de profesores.

El acto se realizó el jueves 28 de septiembre, “Día del Rector/Director” a las 19:00 en el patio, frente a la puerta de Sala de Profesores donde se descubrió la placa.

Familia, amigos/as, comunidad educativa nos congregamos para compartir este reconocimiento. En primer lugar, su esposo, Jorge Torelli, y su hijo, José María, descubrieron la placa, luego el Padre Berthy y el Padre Pablo Bocca le dieron la Bendición y el Padre Pablo expresó una palabras, desde su lugar de amigo entrañable de Pili, como también lo hicieron la Prof. María Amelia Pardos, el Prof. Juan Pablo Manfredi, María Alicia Iglesias, que compartió unas palabras enviadas por el hijo de Pili, Juan Pablo y la Hna. Liliana Oliva, Rodrigo Mónaco y su mamá Viviana Cusa… Todos expresando el cariño, agradecimiento, admiración…hacia la persona de Pili, quien es LUZ no solo para la Comunidad Educativa, sino para muchas otra vidas que compartieron la suya y en la que hoy permanece.

Todo fue amenizado por canciones que nos brindó el coro del Colegio junto con Martina Arroche y para concluir, su hijo José María, ofreció una canción.

Recuerdo que ese día que murió mi mamá empecé a recibir mensajes de amigos que me decían lo siento, y yo no llegaba a entender al momento que pasaba. Estaba en mi casa en Italia sentado en el sillón esperando a mi mujer embarazada que llegase del trabajo. Luego recibí un llamado de mi prima contándome la situación. Desde que empezaron los mensajes hasta que recibí el llamado paso casi una hora. Un tiempo después revisando esos mensajes fue que me di cuenta lo que había sido mi mamá para muchas personas. No muy distinto de lo que había sido para mí. A esas personas también les había brindado el mismo amor, les había compartido el mismo saber y los había cuidado y protegido exactamente igual que a mí. Y siempre uno cree que cuando habla de una madre puede ser poco objetivo, porque es su madre. Pero en este caso lo sentí diferente, era como si hubiera sido un poco madre de todos.

Agradezco enormemente lo que hace el colegio en este reconocimiento, porque fue su lugar en el mundo y en donde sembró ese amor en las personas que ese día en que partió comenzaron a enviarme mensajes.

Gracias.

Juan Pablo Torelli

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