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domingo, abril 14, 2024
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Jo Marcel: “Desfinanciar la cultura es borrar parte de la historia”

Un reciente artículo del diario Página 12 refleja las expresiones de una artista local: Josefina Marcel. Dicha publicación firmada por el periodista Fabián Restivo, indica que en la ciudad de Mercedes “hay un barrio que se llama Lowe, en el barrio Lowe hay una calle, la número 35 y en esa calle hay una casa de dos planta, blanca, con techo verde donde vivía Josefina, de donde a los cinco años de su edad salía y caminaba cuatro cuadras de tierra hasta el kiosco de Pipo a comprar las mielcitas que formarían parte de la logística, junto con la mochila, la brújula, la lupa y todo lo que fuera necesario para internarse en la selva que quedaba al lado de su casa y que todo el mundo se empeñaba en llamar de terreno baldío ya que «la imaginación me alcanzaba para todo: para buscar bichos, ver la tierra con la lupa, para hacerme mi cueva y vivir como quería. Lo sociable no era lo mío»”, relata. Recuerda que a los seis años andaba cantando por la casa y sus padres le regalaron un pianito. “Hoy si no canto me muero de angustia. Necesito cantar, componer, reversionar… yo escucho esos temas que tienen casi cincuenta años, atiendo sus letras, miro las noticias de hoy y solo pienso que nunca estuvimos tan cerca de 1974 como ahora. Entonces no solo compongo, siento que debo retomar esas letras, esas melodías, y cantarlas de nuevo. Si no canto me gana la desesperación. Es muy grave lo que pasa como para navegarlo en silencio”, señala.

Furia

El artículo continúa en su parte por la secundaria, la escuela Santa María de Mercedes, “fue Sergio, su profesor de Historia, quien le habló de la dictadura y del peronismo y de ambos procesos sociales y «casi te diría que fue lo único bueno de mi secundaria porque era un colegio con gente muy jodida, muy cruel, y la pasaba mal de verdad. La conciencia de clase se ponía de manifiesto en los niveles de crueldad de los hijitos de papá. Tenían todo permitido»”, dice. De la realidad que la perturba, escribe Restivo, todavía la salva el recuerdo de su abuelo trayéndole un disco: Naranjo en flor, cuando Jo Marcel estudiaba cine en La Plata y la casa de los abuelos era un buen escondite descubridor de esa música tan lejana al rock que la habitaba por momentos. “Yo canto para los nuestros. Por eso las ganas de versionar ciertas canciones, y de escribir ciertas cosas que quiero decir que son para nosotros, no para el que está en la nube de pedos que le vende la derecha”, expresa la joven mercedina. Continúa la extensa nota con Jo Marcel, dejando en claro que la artista está rigurosamente al tanto de lo que sucede, “y como todos los artistas está preocupada por la quita de presupuestos en todas las ramas del arte y la cultura”. “Me parece que desfinanciar la cultura es parte de una intención que va más allá, de una intención de borrar parte de la historia también, de borrar nuestra identidad, que viene disfrazada un poco de este discurso de «hay que ganarse las cosas laburando», y acompañada también de un desmerecimiento del laburo de los y las artistas, porque realmente hay muchísima gente que ignora totalmente el laburo que hay detrás de la actividad cultural”, resalta. El trabajo de Jo Marcel, según Página 12, “está entre el amor y lo que nos pasa al país” porque “para mí fue un vértigo asomarme a componer y cantar temas propios, pero todo me afecta hasta físicamente, entonces tengo que componer… Claro, el amor es importante, pero ¿sabés que me sucede? Que todo lo que pasa me atraviesa, y creo que es producto de la bronca. Mira, nunca canté con esta potencia que saco ahora y que viene de la furia, y ahí digo: ok, hay que cantar la furia”, concluye.

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