Es la gran rueda de auxilio del nosocomio para atender la urgencia. Pero también quieren sumar en el crecimiento. Los ingresos de la rifa y una campaña para sumar más asociados, son el motor de distintos objetivos.

Hace largo tiempo que la Cooperadora del Hospital Dubarry viene siendo un importante apoyo para el funcionamiento del centro de salud. Tal vez con un trabajo silencioso pero efectivo, pasan los años y su papel dentro del sistema de salud pública, tiene un cariz protagónico, de esos que no se hacen notar demasiado, especialmente a la hora del éxito. Esto por supuesto que no detiene su permanente marcha, por el contrario, la potencia. Porque quienes integran su Comisión Directiva tienen objetivos comunes, ideas sincronizadas respecto de cuál es la misión que les toca. Vaya si la actual conducción lo sabe. Por ofrecer un dato, Carlos Milhomme, su presidente, comenzó a cumplir esta responsabilidad a solo dos meses de comenzar la pandemia. No tuvieron tiempo de acomodarse en sus respectivos lugares que comenzaron a ser pilotos de tormenta. Para entonces el nosocomio creció en estructura y demanda. Y vaya si creció. Pero es importante hacer notar que una vez pasados los tiempos del COVID, lejos de achicar su estructura, el Dubarry la mantuvo y piensa en crecer. Eso significa estar más alertas, más atentos, más robustos a la hora de poder seguir siendo esa rueda de auxilio que siempre ha sido. Hay una fuente de ingresos que es la rifa anual y ya está en la calle. De ella hablaremos un poco más adelante. Ahora daremos otro dato. Actualmente la cooperadora cuenta con 250 socios que hasta hace pocos meses abonaban 400 pesos mensuales y luego de una actualización realizada pasaron a abonar 1 mil pesos. No es difícil hacer las cuentas. 250 mil pesos de ingreso por mes a través de esa vía. Tampoco es difícil imaginar para qué alcanzan esos recursos cuando hablamos de salud.

Urgencia y sueños

“La rifa para nosotros es un bastión”, dice Carlos Milhomme, en diálogo con nuestro semanario. Protagonistas quiso conocer un poco más acerca de la noble y eficaz labor que desarrollan y por ello convocó al presidente de la cooperadora para mantener una enriquecedora charla. “La rifa es uno de los principales ingresos que tenemos para llevar adelante la asistencia del hospital público, que si bien los mercedinos tomamos como propio es una institución provincial”, nos dice. Es precisamente porque somos los que habitamos esta ciudad los que mayor uso hacemos de la institución sanitaria. La cooperadora es un ladrillo más en una gran pared, no menos importante que ninguno, pero que está cuando hay que “sanar” algún inconveniente. “Eso es una tarea de todos los días. Tenemos en claro que estamos para atender las urgencias, pero también queremos trabajar para acompañar los sueños. Porque somos una ciudad con pocos prestadores de salud, con una vasta red de centros de atención primaria, pero con una fuerte demanda de la atención hospitalaria. Incluso con aristas de excelencia en diferentes áreas. Cada día el Dubarry tiene más compromisos y más necesidades, nuevas prestaciones, y sabemos que es difícil satisfacer toda la demanda, pero hacemos lo posible para hacerlo, a veces no lo conseguimos”, reflexiona Milhomme.

Sumar y multiplicar

La rifa como hemos dicho, ya está en la calle. El equipo de venta ya realizó una recorrida por distintos puntos de la ciudad mostrándola. “Para nosotros es una satisfacción enorme porque la ciudad de Mercedes, vecinos, instituciones, Municipio, siempre brindan apoyo. Aunque sea diciendo no puedo comprar la rifa, pero atendiendo a nuestros vendedores, a los que llegamos con un criterio de agradecimiento porque gracias a la solidaridad de la comunidad estamos vivos”, agrega el presidente de la cooperadora. La rifa tiene un costo de 25 mil pesos que se puede abonar en cuotas de 2500 pesos, con sorteos semanales y mensuales, y un gran sorteo final. “Somos una cooperadora de puertas abiertas, quienes se quieran acercar para conocer y para colaborar estamos siempre dispuestos a recibirlos”, agrega Milhomme. Como dijimos, hay pocos asociados, de allí la importancia de la rifa. No obstante, trabajan para hacer crecer esa masa de adherentes, “vamos a ir en búsqueda de crecer, que quienes se asocien tengan claro que sus aportes, su solidaridad, se ve reflejada en hechos”, señala. La cooperadora se dispone a intensificar el acercamiento con sus asociados y también “llegar a los vecinos que no nos conocen, porque creemos que Mercedes tiene un perfil solidario impresionante”. Esos recursos que puedan obtener, más el ingreso de la propia rifa, también los invita a pensar en proyectos ansiados, como el servicio de Neonatología. “Porqué no poder pensar en adquirir aparatología puntual a la cual podamos llegar, nutriendo un sueño que es de la ciudad y es que el hospital tenga un servicio de Neonatología, por supuesto que parte de esos ingresos podrían ir a ser objetivo. La ciudad se lo merece, queremos apelar a ser el vínculo, con quien compre una rifa, sea socio y que solo nos diga contá con mi apoyo y trabajo. Queremos aportarle a la dirección y la comunidad todo nuestro esfuerzo. Estamos dispuestos a hacerlo y estamos en ese camino”, concluyó Carlos Milhomme.

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