Un posteo en Facebook sirve como disparador. Ocurrió hace dos años y lo siguen comentando hasta hoy. Los dichos, en algunos casos, tienen dueño. Sos hijo de Mustoni, robarle los chorizos a Lértora, la 12 al fondo… expresiones que solo un mercedino puede comprender. 

El reconocido artista nacido en Las Flores, Gato Peters, era un standapero criollo, así se definía, y narraba muchas historias de los pueblos, especialmente bonaerenses. En algunos de sus relatos incluyó a Mercedes y un supuesto suceso acontecido en la bicicletería de Oliva que se encontraba en la calle 15 esquina 30. “Las historias o los dichos no tienen dueño: son como esos perros sueltos que, si les haces un mimo, se quedan con vos. Así son los dichos, que pasan de boca en boca y se exageran, pero no dejan de repetirse de pueblo en pueblo y de barrio en barrio, incluso aunque cambien los protagonistas”, decía en algún reportaje. Esa afirmación que los dichos no tienen dueño, la aplica en un relato muy ingenioso que habría sucedido en Gorostiaga con un empleado rural. “Si arranca dijo Petringa”, era el remate. Cada pueblo tiene los suyos y hasta a veces los acomoda para que cierren dentro de la geografía de una localidad. Mercedes tiene los suyos y resulta interesante repasarlos. La página de Facebook “Mercedes en el Recuerdo” nos ahorra esa misión de búsqueda y nos entrega un compendio de ellos para repasar y compartir. Gustavo Caino fue hace un par de años el que comenzó poniendo una placa que decía, “Ya vamos a comer esos pollos”. A la vez preguntaba cuántas frases recordaban que solo podían entender los mercedinos. Y es totalmente real. Porque si bien el Gato Peters afirmaba que los dichos no tienen dueño, decir “ya vamos a comer esos pollos” en Arrecifes o en Santa Teresita, no tendría ningún sentido. Cada pueblo, por el ingenio de su comunidad, adopta como suyas tales expresiones. Luego del posteo del integrante del grupo, comenzaron a caer como una catarata otros tantos, muchos de los cuales son aplicables a las tradiciones mercedinas y forman parte de nuestra identidad.

La 12 al fondo y el hijo de Mustoni

Los usuarios del face se divirtieron mucho con ese recuerdo y empezaron a hacer sus aportes. Silvana Battista escribía: “¿sos hijo de Mustoni?”. Era en alusión a la vidriería de esa familia y se aplicaba en ocasión que alguien estaba tapando o haciendo de obstáculo visual. En modo irónico te preguntaban si eras transparente o de vidrio. Mónica López recordó a Miguel, el mozo de la confitería La Perla, que guardaba en su cabeza muchas de esas salidas repentinas que luego se adoptaban como frases. Poco después, Eduardo Fal recordó el famoso “mate y venga”, apodo/frase, que se atribuía a un reconocido abogado de Mercedes. Nano Garrison, otro usuario que integra el grupo, incluyó “más fácil que robarle los chorizos a Lértora”. Ester Facciolo decía que cuando de chicos pedían algo costoso que no estaba al alcance de sus padres, le respondían, “¿qué te crees que sos hijo de Unzué?”. Exequiel Croci incluyó la de “todos vamos a la 12 al fondo”, estuvieron los que recordaron algún discurso político donde habían dicho, “si quieren cubijas, cubijas van a tener”. El recuerdo llegó también para Lorusso y sus relatos de ponderación a futbolistas mercedinos, alusiones a empresas funerarias y hasta campañas publicitarias (Calzados Cuesta, Magadan, Carnicería Marzano, entre otros). Así, el posteo de hace más de dos años sigue cosechando comentarios hasta el presente, más de 400. Porque los dichos, en casos como estos, tienen dueño. Forman parte de la identidad de los pueblos, en este caso de Mercedes. Tal vez la historia del viejo de la bolsa o de la solapa que andaba a la hora de la siesta puede resultar común para un mercedino, como para un nicoleño. Pero nadie, que no sea de esta ciudad entendería el sentido de “ya vamos a comer esos pollos”. Esa y otras frases son patrimonio local… no estaría mal que el Tano Verón las plasme en algún paredón para afianzar ese sentido de pertenencia.

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