El diputado provincial Matías Civale presentó una iniciativa para modificar la Ley Orgánica de las Municipalidades. El objetivo es que los legisladores locales, incluidos los de Mercedes, cuenten con más tiempo para tratar los temas de gestión y control ciudadano ante las demandas actuales.

El funcionamiento de los 135 Concejos Deliberantes de la provincia de Buenos Aires podría sufrir un cambio histórico en su calendario habitual. El diputado provincial del bloque UCR + Cambio Federal, Matías Civale, impulsó un proyecto de ley que propone ampliar el período de sesiones ordinarias para que comiencen el 1 de febrero y finalicen el 9 de diciembre de cada año.

Actualmente, según lo estipulado por el artículo 68 de la Ley Orgánica de las Municipalidades, el período ordinario se extiende únicamente del 1 de marzo al 30 de noviembre. La reforma busca sumar dos meses de actividad formal al recinto para mejorar la eficacia legislativa municipal y evitar la acumulación de expedientes que quedan sin resolver al cierre del año.

Para fundamentar esta medida, Civale explicó que el esquema actual de marzo a noviembre responde a una tradición institucional antigua que ya ha sido superada en otros ámbitos, como el Congreso de la Nación tras la reforma de 1994. Históricamente, estos períodos cortos estaban asociados a las limitaciones de transporte y comunicación, así como a los ciclos productivos agrarios de los legisladores.

«Esas circunstancias han sido ampliamente superadas por la realidad contemporánea», señaló el legislador. En la actualidad, municipios como Mercedes enfrentan demandas de gestión permanentes que incluyen la ejecución temprana de presupuestos, planificación de obras públicas y contrataciones que requieren un funcionamiento deliberativo continuo.

Fortalecer el control y la gestión local

Uno de los puntos centrales del proyecto es dotar a los Concejos de herramientas para un control más oportuno sobre los actos de gobierno de los intendentes. La limitación temporal vigente suele obligar a recurrir a sesiones extraordinarias para tratar asuntos urgentes, lo que demuestra que el esquema de nueve meses resulta insuficiente para el volumen de temas actuales.

La propuesta apunta a que el trabajo legislativo acompañe el calendario real de la gestión pública desde el inicio del año. Según el texto del proyecto, esto permitiría una mayor previsibilidad, flexibilidad y eficacia en la labor de los concejales, fortaleciendo la autonomía municipal y garantizando una respuesta más ágil a las necesidades de los vecinos.

De aprobarse esta modificación, los ediles mercedinos y de toda la provincia deberán retomar su actividad oficial en los recintos un mes antes de lo acostumbrado, modernizando así el funcionamiento de una de las instituciones más cercanas a la ciudadanía.