Ingredientes

3 bifes de jamón de cerdo

2 cebollas

3 dientes de ajo

½ morrón

1 zanahoria

1 penca de apio

4 papas

1 lata de arvejas

2 hojas de laurel

1 ramita de tomillo

1 cucharadita de semillas de sésamo

1 cucharadita de semillas de mostaza

2 cucharadas de mostaza

Sal, aceite, pimienta, pimentón

Agua, cantidad necesaria

Vino blanco

Miel a gusto

Preparación

Cortar los bifes en trozos chicos, si tiene algo de grasa, retirarla.

Cortar en juliana los ajos, el morrón, las cebollas y el apio.

Colocar las semillas de sésamo y mostaza en la cacerola con los vegetales y las hojas de laurel a rehogar solos, sin aceite, cuando las cebollas se ablandaron poner un chorrito de aceite y la carne, moverla para que se selle.

Incorporar las zanahorias cortadas en rodajitas,  salpimentar, agregar la mostaza, un poquito de agua o vino, tapar y cocinar a fuego lento.

A los 20´ probar la carne y agregar las papas cortadas en cubos chicos.

Incorporar agua a medida que lo requiera la cocción.

Retirar las hojas de laurel y sumar el tomillo desgranado con las manos.

Poner las arvejas. Calentar un poco antes de servir.

Tener cuidado con la sal ya que la mostaza tiene sal en su preparación.

Las semillas se pueden reemplazar por cualquier aromático.

El vino blanco que le agregan al guiso debe ser el mismo que se utiliza para la comida.

Los bifes del jamón del cerdo no tienen grasa, por lo que son aptos para personas con colesterol elevado y son una fuente de vitamina B12.

Acompañar con fruta fresca de estación.

La carne de cerdo tiene beneficios

Beneficios nutricionales

En primer lugar, antes de ver los beneficios que nos aporta es necesario que tengamos presente los valores nutricionales medios de la carne de cerdo. Como todo alimento cárnico, hay que tener presente el alto contenido de proteínas de un gran valor biológico, hay que destacar su moderado contenido en grasa, que es menor a la de otras carnes.

A estos nutrientes debemos añadir las dosis de vitaminas que nos aporta este tipo de carne. Vamos a destacar la tiamina, vitamina B6, niacina, rivoflavina, vitamina B12 y vitamina A.

A esto debemos sumar su alto contenido en minerales como el hierro, zinc, fosforo, magnesio y potasio, necesarios a la hora de mantener unos correctos biorritmos.

Carbohidratos: El porcentaje que posee la carne de cerdo es el 1 % y está básicamente representado en glicolípidos.

La carne de cerdo ha sido considerada como un alimento «pesado», una carne «grasosa», con un contenido «muy alto de calorías», y aún un alimento «peligroso» por su posible asociación con enfermedades y parásitos. La carne fresca de cerdo ha mejorado su calidad en los últimos años; actualmente, ofrece 31 % menos de grasa, 14 % menos de calorías y 10 % menos de colesterol con relación al cerdo producido hace 10 años.