En un contexto de profunda recesión económica y frente a la decisión del Poder Ejecutivo Nacional de interrumpir el envío de partidas presupuestarias para programas de asistencia, la Municipalidad de Mercedes formalizó el lanzamiento de la Mesa Intersectorial de la Seguridad Alimentaria que está convocada para este martes por la mañana en el Complejo La Trocha. Esta iniciativa busca articular esfuerzos entre diversos sectores sociales para garantizar el plato de comida en los hogares que hoy se encuentran bajo la línea de pobreza.
Oportunamente, cuando se interrumpió el plan nacional Argentina contra el Hambre se hizo una convocatoria similar desde donde surgieron algunas cuestiones, tales como el apoyo de la Unidad 5 o de algunas empresas privadas que realizaron sus aportes.
La licenciada Jorgelina Silva, titular de la cartera de Desarrollo de la Comunidad, fue contundente al describir la realidad que se percibe en los barrios. Según la funcionaria, la crisis ha escalado a un punto donde ya no se trata de una dificultad sectorial, sino de una «grave crisis económica nacional» que impacta directamente en la nutrición básica de la población.
La funcionaria denunció que el «corte total de fondos nacionales para los programas alimentarios» ha dejado un vacío imposible de ignorar. “La realidad es que el Gobierno nacional ha decidido retirarse de una de las funciones más básicas del Estado, que es garantizar que la gente no pase hambre”, expresó. En ese difícil escenario se sumó la decisión de Provincia relacionado con el Programa MESA.
Explicó además que la demanda en los centros comunitarios y comedores no solo ha crecido en cantidad, sino en el perfil de quienes solicitan ayuda: “Hoy vemos familias con trabajo formal que ya no llegan a cubrir la canasta básica y que vienen a pedir un refuerzo de comida porque el sueldo se les diluye en alquileres y servicios”.
En la actualidad hay 48 comedores activos, situación que la propia secretaria define como “una locura para nuestra localidad”. “Ahora estamos cerca de los 50… con una demanda que supera las 4 raciones por día”. Esto se traduce a la vez en un enorme esfuerzo económico para financiar esta emergencia alimentaria en tiempos donde los recursos son escasos.
Jorgelina Silva dejó definiciones claras sobre el rol de la gestión local ante el desfinanciamiento federal. “Nosotros no podemos mirar para otro lado. Mientras desde Nación se habla de números y metas fiscales, en Mercedes hablamos de vecinos que necesitan comer hoy. La Mesa de Alimentos es nuestra respuesta organizada ante un abandono que consideramos inhumano”.
Asimismo, la funcionaria subrayó la importancia de la unidad frente a la emergencia, “estamos convocando a todos los actores porque la crisis es de tal magnitud que requiere de una solidaridad comunitaria sin precedentes. El corte de los fondos nacionales nos obliga a redoblar el ingenio y el esfuerzo presupuestario municipal para que a ningún mercedino le falte el pan”.
Silva concluyó advirtiendo que, si bien el Municipio hará frente a la situación con recursos propios, la sostenibilidad a largo plazo es preocupante si no se restablecen los programas de asistencia nacional.
Foto: Jorgelina Silva, secretaria de Desarrollo de la Comunidad








