El juez Leandro Julio Enríquez, titular del Juzgado Civil y Comercial N° 7 de Mercedes, dio luz verde a la firma Compañía Láctea Suipacha SA para reactivar la emblemática usina láctea. El acuerdo permitirá resguardar los puestos de trabajo y recuperar un polo productivo clave para la región tras la quiebra definitiva de Lácteos Conosur S.A.
En una resolución fundamental para la economía regional, la Justicia autorizó recientemente el alquiler de las instalaciones, maquinarias y marcas comerciales de la histórica empresa La Suipachense.
La medida, firmada por el magistrado mercedino Leandro Julio Enríquez, otorga la explotación de la planta a la firma Compañía Láctea Suipacha SA, liderada por el empresario Pablo Asís. Este fallo pone fin a más de nueve meses de inactividad total, luego de que la anterior administración, vinculada al grupo venezolano Maralac, se declarara en quiebra a fines de 2025.
El anuncio oficial fue realizado por el intendente de Suipacha, Juan Luis Mancini, quien se acercó al acampe que los trabajadores mantenían frente a la fábrica para comunicar la noticia junto a representantes del gremio ATILRA.
El jefe comunal destacó que la reapertura será gradual, comenzando en una primera etapa con una plantilla de entre 25 y 30 empleados, con la perspectiva de aumentar la contratación a medida que se recuperen los niveles de producción.
Un rescate tras la crisis
La situación de la empresa era crítica: al momento de decretarse la quiebra, la firma acumulaba deudas por cheques rechazados que superaban los 8.400 millones de pesos y reclamos gremiales por más de 1.000 millones. Durante los meses de parálisis, los 140 empleados de la planta no solo perdieron su fuente de ingresos, sino que debieron custodiar las instalaciones día y noche para evitar el vaciamiento de activos valiosos, como la máquina de secado de leche y la línea de envasado Tetra Brik.
El plan de reactivación propuesto por el nuevo locatario contempla el acondicionamiento inmediato de la planta para cumplir con los estándares de calidad alimentaria.
Según detalló Mancini, las líneas estratégicas de producción inicial incluirán leche entera, yogur y el funcionamiento de la secadora, un activo diferencial de esta usina que permite producir leche en polvo.
Para garantizar la preservación del patrimonio, el juez Enríquez estableció condiciones estrictas, incluyendo la contratación de una póliza integral contra incendios, robos y daños operativos. Además, los ingresos generados por el canon de alquiler serán depositados en una cuenta judicial para comenzar a saldar las deudas con la masa de acreedores.
La comunidad regional recibe esta noticia con alivio, ya que La Suipachense, con más de 70 años de historia, llegó a procesar en su apogeo hasta 250.000 litros de leche diarios. «Es la fábrica más importante que tenía Suipacha y vuelve a producir», celebró Mancini, subrayando que este paso es vital no solo para el empleo, sino para el orgullo y la identidad productiva de toda la zona.
Se espera que en las próximas semanas se completen las habilitaciones administrativas necesarias para que las máquinas vuelvan a encenderse de manera definitiva.








