Entre el jueves y el viernes, el Cuerpo de Bomberos Voluntarios debió acudir a cuatro siniestros de diversa magnitud. Los casos más graves involucraron viviendas en la zona de la Ruta 41 y la calle 5, dejando heridos por inhalación de humo, personas asistidas por crisis nerviosas y daños estructurales totales en propiedades familiares.
La calma nocturna de la ciudad de Mercedes se vio fracturada por una intensa actividad de los servicios de emergencia que puso a prueba la coordinación operativa local. En un lapso menor a un día, los Bomberos Voluntarios, Protección Civil, la Policía Comunal y el SAME debieron intervenir de manera consecutiva en cuatro siniestros, dos de los cuales arrasaron con el patrimonio de familias mercedinas.
Tragedia y pérdidas totales a metros de Ruta 41
El primer hecho de gravedad se desencadenó el pasado jueves, minutos antes de las 22:15 horas. El alerta informaba sobre un incendio estructural en una finca precaria ubicada en la intersección de la calle 22 bis y la Ruta Provincial 41.
En la propiedad residía la familia Ausa (o Auza), quienes sufrieron la destrucción total de su vivienda producto de la voracidad de las llamas. Bajo el mando del oficial Pablo Marcori, las dotaciones de bomberos trabajaron intensamente en un ambiente saturado por el humo. Como consecuencia directa, el personal del SAME debió trasladar de urgencia a tres personas al Hospital Blas L. Dubarry, afectadas por cuadros de inhalación de monóxido de carbono.
Siniestro en calle 5
Sin respiro para los servidores públicos, apenas concluidas las tareas en la Ruta 41, una nueva denuncia movilizó a los móviles 39 y 40 hacia la calle 5, entre 2 y 102, cerca de la medianoche. Allí, un incendio de amplias dimensiones se originó en una habitación trasera de la propiedad perteneciente a la familia Torres.
Si bien en este caso no se informó de una destrucción total de la vivienda principal, las pérdidas materiales fueron calificadas como importantes. Además, el calor extremo y las altas temperaturas provocaron daños en la infraestructura de un inmueble colindante. En el lugar, el propietario de la vivienda siniestrada debió ser asistido por el SAME tras sufrir una crisis nerviosa ante la magnitud del evento.
Ante la gravedad del impacto para las familias damnificadas, la Secretaría de Desarrollo de la Comunidad del Municipio activó un protocolo de asistencia técnica y social urgente. Incluso, equipos de arquitectura municipal ya se encuentran realizando relevamientos en la calle 5 para evaluar el estado real de las estructuras afectadas. La Lic. Agustina Loré, responsable de Protección Civil, destacó el trabajo interinstitucional realizado, mientras que las causas que originaron el fuego en ambas viviendas siguen siendo materia de investigación pericial
Más salidas
La actividad de los bomberos no terminó allí. Durante la madrugada del viernes, se reportó el incendio de un automóvil en avenida 40 y calle 30 bis, y ya entrada la noche del viernes, el móvil 18 debió acudir a la calle 22 bis para sofocar un incendio en un basural antes de que las llamas se propagaran a zonas habitadas.








