La disputa que atraviesa a la Sociedad de Fomento de Gowland-Agote sumó un nuevo y tenso capítulo tras la denuncia pública realizada por la comisión directiva de la entidad barrial contra el vecino Gustavo Castellani. La entidad lo acusó de haber protagonizado un episodio de intimidación y amenazas contra el tesorero de la comisión, Julián Peluffo. Castellani rechazó la acusación, denunció una persecución política y anunció que recurrirá a la Justicia.
Según el comunicado difundido por la sociedad de fomento, el hecho ocurrió el sábado 4 de julio, alrededor de las 13, cuando Peluffo realizaba tareas en el frente de su vivienda junto a su hijo de ocho años. La comisión sostuvo que Castellani detuvo su marcha, descendió de su vehículo y comenzó a increpar al dirigente vecinal con insultos y amenazas.
De acuerdo con la versión institucional, durante el intercambio habría expresado frases como «¿por qué le mentimos a la gente?» y «ganamos las elecciones mintiendo», para luego lanzar amenazas e insultos de extrema gravedad. Ante esa situación, Peluffo llamó al Destacamento Policial de Gowland-Agote y, según el comunicado, Castellani se retiró del lugar al advertir la comunicación con la Policía. Posteriormente se radicó la correspondiente denuncia por amenazas.
La sociedad de fomento manifestó su «más enérgico rechazo» a lo ocurrido, expresó su solidaridad con Peluffo y con la secretaria de la entidad, Carolina Sotelo, y aseguró que Castellani ya habría protagonizado situaciones similares con otros integrantes de la comisión. Además, reclamó a las autoridades judiciales y policiales que investiguen el episodio y adopten medidas para garantizar la seguridad de los dirigentes vecinales.
Horas después, durante una entrevista en el streaming Desde Cero, Gustavo Castellani negó categóricamente haber amenazado o intimidado a Peluffo y sostuvo que la denuncia forma parte de una maniobra política para desacreditarlo y excluirlo de la vida institucional de Gowland y Agote.
El dirigente afirmó que el conflicto tiene antecedentes relacionados con las elecciones de la sociedad de fomento y con diferencias políticas que, según dijo, vienen profundizándose desde hace tiempo. En ese sentido, aseguró haber sido víctima de amenazas y agravios en redes sociales por parte de un familiar de Peluffo, situación que, según relató, nunca fue reparada públicamente pese a haber recibido disculpas en privado.
Respecto del episodio denunciado, Castellani sostuvo que simplemente detuvo su marcha para preguntarle a Peluffo por qué nunca había intervenido frente a esas publicaciones que lo perjudicaban. Según su versión, fue el tesorero quien reaccionó de manera agresiva y él únicamente expresó su malestar antes de retirarse, especialmente al advertir la presencia del menor.
Además, anunció que iniciará acciones judiciales por calumnias e injurias y pidió que se incorporen las imágenes de las cámaras de seguridad de la vivienda de Peluffo, convencido de que esas filmaciones demostrarían que no existieron las amenazas denunciadas.









