La salud bucal forma parte de la salud integral y, para muchas personas, el acceso a una prótesis dental puede significar una mejora concreta en la alimentación, la comunicación y la calidad de vida. Con ese objetivo, la provincia de Buenos Aires desarrolla el Programa de Rehabilitación Bucodental, una política que busca garantizar el acceso gratuito a prótesis dentales removibles a través de la red pública de hospitales y centros de atención primaria.
En Mercedes, el Hospital Blas L. Dubarry fue uno de los establecimientos que durante la Semana por el Derecho a la Salud Bucal Bonaerense, desarrollada entre el 28 de septiembre y el 3 de octubre, llevó adelante acciones destinadas a acercar información y herramientas de prevención a la comunidad.
Desde el Servicio de Odontología del hospital se realizaron recorridas por distintos espacios de circulación de usuarios y usuarias, donde se brindaron recomendaciones sobre higiene bucal, técnicas de cepillado y cuidados preventivos. También se distribuyeron cepillos de dientes y material informativo.
La actividad permitió, además, difundir la existencia del programa provincial de rehabilitación, que contempla un circuito de atención destinado a aquellas personas que necesitan prótesis parciales o totales de acrílico.
Para acceder al programa, el primer paso es realizar un control odontológico en el servicio de Odontología de un hospital o CAPS cercano.
A partir de esa evaluación se determina si la persona necesita tratamientos previos. La premisa es que la boca debe encontrarse en condiciones adecuadas antes de comenzar la rehabilitación protésica.
Una vez completados los tratamientos necesarios, se entrega el Certificado de Salud Bucodental, documento que permite avanzar hacia la siguiente etapa.
Con ese certificado se gestiona la derivación a un equipo de rehabilitación protésica disponible dentro de la región sanitaria correspondiente. Allí profesionales de Odontología realizan una nueva evaluación y, si corresponde, comienzan el proceso para la confección de la prótesis.
El procedimiento incluye la toma de impresiones, a partir de las cuales se elaboran los modelos necesarios para fabricar la pieza.
Uno de los aspectos centrales del programa es que la fabricación de las prótesis se articula con laboratorios de la red provincial. El hospital o CAPS gestiona el envío de los modelos y la confección de la prótesis. Una vez terminada, se realizan las pruebas correspondientes y finalmente se concreta su colocación.
El proceso no termina con la entrega. El programa contempla también una etapa posterior de controles y ajustes, destinada a verificar la adaptación de la prótesis y resolver eventuales inconvenientes para garantizar la comodidad de la persona.
De esta manera, la rehabilitación no se reduce a la fabricación de una prótesis, sino que comprende un circuito integral que comienza con la atención odontológica, continúa con la evaluación y confección y concluye con la colocación y los controles posteriores.
El programa Sonrisas Bonaerenses, que continúa vigente, forma parte de las políticas provinciales destinadas a promover el cuidado de la salud bucal. En ese marco, desde los servicios odontológicos se busca fortalecer hábitos preventivos y facilitar el acceso a tratamientos que muchas veces resultan difíciles de afrontar de manera particular.
La experiencia desarrollada en el Hospital Dubarry muestra cómo una política provincial puede materializarse en el territorio a través de la red pública de salud. En este caso, la promoción de hábitos de higiene y prevención se combina con una alternativa de rehabilitación para quienes necesitan recuperar parte de su función bucal mediante prótesis.








