Banco Provincia incorporó una nueva línea de financiamiento destinada a la adquisición de viviendas modulares, una modalidad constructiva que viene ganando espacio en Argentina por sus menores tiempos de ejecución, la posibilidad de prever con mayor precisión los costos y la utilización de sistemas industrializados.
La principal característica del nuevo crédito es que permite acceder a hasta $ 100 millones y financiar hasta el 100 % del valor de la vivienda, incluyendo el IVA. De esta manera, quienes cumplan con las condiciones establecidas pueden financiar la totalidad de la unidad sin necesidad de recurrir a un crédito hipotecario tradicional.
El préstamo tiene carácter personal, por lo que no requiere constituir una hipoteca ni afrontar gastos de escrituración. Además, el terreno donde se instalará la vivienda no necesariamente debe estar a nombre de quien solicita el crédito, una condición que amplía las posibilidades para familias que disponen de un lote familiar o de un terreno de terceros.
El plazo de devolución se extiende desde 12 hasta 96 cuotas y la modalidad contempla actualización en UVA más una tasa fija anual. Para quienes perciben sus haberes en Banco Provincia, la tasa adicional es del 9 % anual, mientras que para el resto de los usuarios alcanza el 15 %.
Las cuotas se debitan automáticamente de una cuenta bancaria y los fondos financiados son transferidos directamente a la empresa proveedora de la vivienda.
Otro aspecto destacado de la propuesta es que se pueden sumar hasta tres créditos para financiar un mismo proyecto. Esto permite, por ejemplo, que los integrantes de una pareja gestionen préstamos y puedan alcanzar en conjunto un monto mayor para concretar la adquisición.
Las viviendas modulares se diferencian de la construcción tradicional porque buena parte de su proceso se realiza en una planta industrial. Los módulos estructurales son fabricados bajo estándares determinados y luego trasladados hasta el terreno, donde son ensamblados e instalados.
La modalidad también ofrece posibilidades de ampliación. Los módulos pueden combinarse para obtener distintas superficies y distribuciones y, de acuerdo con el sistema utilizado, incorporar posteriormente nuevos espacios.
Por esa razón, la alternativa no está dirigida exclusivamente a quienes buscan construir su primera vivienda. También puede resultar atractiva para familias que necesitan ampliar su casa, sumar una habitación, incorporar un quincho o generar un espacio de trabajo, así como para emprendimientos turísticos o desarrollos inmobiliarios.
El valor final de una vivienda modular depende de la superficie, el diseño, las instalaciones, el nivel de equipamiento y las terminaciones seleccionadas. Como referencia, algunas empresas del sector publican unidades de 30 metros cuadrados por unos USD 31.300, mientras que una vivienda de dos módulos y 54 metros cuadrados ronda los USD 49.700.
También existen propuestas de mayor complejidad, como una vivienda de 60 metros cuadrados distribuidos en dos plantas, con un valor de alrededor de USD 66.300.
Tomando como referencia las cotizaciones mencionadas, los distintos modelos se encuentran dentro del rango que puede cubrir la nueva línea de Banco Provincia, cuyo límite máximo de financiación es de $ 100 millones.
La iniciativa se inscribe en una estrategia más amplia de Banco Provincia para ampliar las alternativas de acceso al financiamiento habitacional e incorporar nuevas tecnologías constructivas. La entidad también viene desarrollando herramientas crediticias destinadas a la construcción, ampliación y refacción de viviendas mediante sistemas industrializados como steel framing y balloon framing.








